Los Cachorros necesitaban un respiro después de un arranque lleno de derrotas y bajas en el roster. El martes lo consiguieron con una actuación redonda en Wrigley Field, donde vencieron 9-2 a los Rays en un juego que combinó dominio desde la loma, bateo oportuno y señales claras de recuperación ofensiva. La fórmula fue simple: Javier Assad, Alex Bregman y Pete Crow‑Armstrong marcaron el ritmo de una noche que el equipo necesitaba con urgencia.
Javier Assad respondió en el momento exacto. Con la rotación golpeada por las lesiones de Cade Horton y Matthew Boyd —y con la confirmación de que Horton perderá toda la temporada— el mexicano tomó la pelota y silenció a Tampa Bay. Llevó un juego perfecto hasta el quinto inning y terminó con 5.2 entradas en blanco, permitiendo solo un hit dentro del cuadro, tres ponches y apenas cuatro contactos fuertes. Su actuación estabilizó a un cuerpo de pitcheo que había sido exigido desde el Día Inaugural.
En el plato, Alex Bregman rompió el bache que lo tenía bateando .150 pese a su altísima tasa de batazos fuertes. Contra los Rays igualó en una sola noche los hits que había conseguido en sus últimos 27 turnos: sencillo en el primer inning, doble y carrera anotada en el tercero, y otro imparable en el quinto. Fue parte de un ataque que tuvo a siete jugadores con múltiples hits.
Pete Crow‑Armstrong completó la trilogía. El guardabosque, que había iniciado lento, conectó su primer jonrón de la temporada, se fue de 5-2, anotó tres veces y robó una base. Su cuadrangular recordó el punto de quiebre del año pasado, cuando tras un inicio frío despegó con dos vuelacercas en su juego 18 y se convirtió en uno de los bateadores más productivos del equipo.
La ofensiva de Chicago, que había quedado corta en momentos clave durante los primeros diez juegos, finalmente explotó. Assad dio estabilidad, Bregman encendió la chispa y Crow‑Armstrong aportó el golpe largo. En una noche que el equipo necesitaba para recuperar confianza, los Cachorros encontraron respuestas en cada rincón del diamante y enviaron un mensaje claro: aún tienen mucho por decir en esta temporada.

