La Liga Mexicana de Softbol anunció la cancelación definitiva de los encuentros pendientes entre Naranjeros Softbol Femenil y El Águila Softbol, así como del duelo entre Diablos Rojos Femenil y Bravas de León, partidos que habían sido reprogramados previamente por causas de fuerza mayor. La decisión surge tras un análisis interno y conversaciones directas con las organizaciones involucradas, en un proceso que buscó medir el impacto deportivo y operativo de mantener o descartar dichos compromisos.
La determinación se sustenta en tres ejes: eficiencia económica, viabilidad logística y paridad competitiva. La Liga concluyó que reprogramar nuevamente los juegos implicaba un costo elevado para los clubes, además de ajustes complejos en traslados, disponibilidad de sedes y cargas de trabajo. A ello se suma el principio de equidad deportiva, pues la realización de los encuentros podría alterar condiciones de competencia que afectan por igual a todos los equipos.
La Oficina de la Liga estableció que, para preservar la integridad del calendario y evitar ventajas o desventajas derivadas de modificaciones tardías, los partidos quedarán cancelados sin reprogramación futura. Con ello, la LMS cierra un capítulo que refleja los desafíos de administrar una temporada con contingencias externas y reafirma su intención de mantener un marco competitivo uniforme.
La decisión marca un punto de ajuste en el tramo final del torneo y deja a los clubes enfocados en sus próximos compromisos, con la certeza de que el cierre de campaña se desarrollará bajo criterios claros y aplicados de manera uniforme.

