La voz ya corre por todo Canadá: los Azulejos están de regreso. Con una victoria contundente por 5-2 sobre los Yankees en el Yankee Stadium, Toronto selló su pase a la Serie de Campeonato de la Liga Americana, dejando atrás al rival que durante casi una década había sido su sombra dominante en la División Este. La hazaña, consumada en cuatro juegos, marca el primer viaje de los Azulejos a esta instancia desde las memorables campañas de 2015 y 2016.
El equipo que hace apenas un año ganó 74 partidos y llegó al campamento primaveral envuelto en dudas, hoy es el sembrado número uno de la Liga Americana. Lo que comenzó como una temporada de “mejoras internas” se ha convertido en una travesía inesperada hacia la gloria. Las proyecciones los colocaban como un equipo promedio, incluso irrelevante. Pero este grupo, liderado por un Vladimir Guerrero Jr. en estado de gracia, ha desafiado cada pronóstico.
Guerrero fue el verdugo de los Yankees desde el primer juego. Conectó jonrón en cada uno de los tres primeros encuentros, incluyendo un grand slam en el Juego 2. En el cuarto y definitivo, antes de que Nueva York tomara su primer turno al bate, Vladdy ya había puesto a Toronto en ventaja con un sencillo por la línea del jardín derecho. “Es un lanzamiento a la vez, un hit a la vez”, declaró tras el encuentro. “Cuando crees en tus compañeros y crees en Dios, todo sucede”.
La estrategia del “día del bullpen”, ejecutada con precisión por el mánager John Schneider y el coach de pitcheo Pete Walker, fue clave en el triunfo. Louis Varland abrió con 1.1 entradas en blanco, y el resto del cuerpo de lanzadores mantuvo a raya a los Bombarderos del Bronx. “Este equipo gana de muchas maneras distintas, y esta noche lo volvió a demostrar”, afirmó Varland.
George Springer, uno de los veteranos del grupo, resumió el espíritu del equipo: “Estos muchachos no se rinden. Día tras día luchamos, y es un grupo especial. Estoy muy orgulloso de todos”.
Ahora, los Azulejos esperan en casa el desenlace entre Tigres y Marineros para conocer a su próximo rival. Están a solo cuatro victorias de la Serie Mundial, una instancia que no pisan desde 1993, cuando Joe Carter inmortalizó su nombre con un jonrón que tocó todas las bases. Durante años, Toronto ha perseguido ese momento. Esta vez, no quieren quedarse cerca. Esta vez, quieren llegar.

