El presbítero Julio Fajardo Aguilar, del Templo de la Columna en Morelia, afirmó que la oración es la herramienta central para suscitar vocaciones y para sostener la misión evangelizadora de la Iglesia. Durante su participación en una homilía, luego de su regreso de una peregrinación al Vaticano, el sacerdote destacó que la obra evangelizadora debe sustentarse en la confianza absoluta en Dios y no en estrategias humanas.
El sacerdote compartió su experiencia en Roma, donde dijo haber orado por su comunidad y entregado intenciones y fotografías de fieles durante las celebraciones. En este contexto, Fajardo subrayó que el auténtico motor de la misión no son los recursos materiales ni las campañas visibles, sino la oración y la disposición a confiar en la acción de Dios.
“La estrategia de Jesús no es una campaña, no es marketing. Es rezar”, expresó ante los asistentes.
De acuerdo con el presbítero, la experiencia de comunidades religiosas como los monasterios trapenses en México refuerza esta visión. Explicó que estas órdenes se dedican principalmente a la oración, sin buscar activamente nuevas vocaciones, y sin embargo reciben jóvenes interesados en la vida consagrada.
Durante su mensaje, Fajardo hizo referencia a testimonios de su etapa como formador de vocaciones, señalando que los mayores frutos no llegaron mediante acciones organizadas, sino cuando se puso en práctica la oración como camino para pedir nuevas vocaciones.
“La obra depende de Dios y no de las capacidades del misionero”, sostuvo.
El sacerdote también retomó enseñanzas de diversos santos y figuras religiosas, entre ellos San Antonio Abad y San Francisco de Asís, para ilustrar cómo la sencillez, el despojo y la confianza en la providencia de Dios han sido elementos claves en el crecimiento de la Iglesia y en la expansión del Evangelio.
En ese sentido, recordó la tradición local sobre la promesa hecha a la diócesis de Morelia respecto a las vocaciones, atribuida a la visita de Conchita Cabrera de Armida y el padre Félix de Jesús Rougier. Según el sacerdote, la comunidad moreliana debe continuar rezando para que Dios provea los ministros que la Iglesia requiere.
Finalmente, Fajardo llamó a los fieles a reflexionar sobre el papel de la oración no solo para obtener vocaciones, sino también para mantener viva la esperanza y la misión de paz que, según dijo, es el encargo principal de la Iglesia en el país.
“La mies es mucha y los obreros pocos. Envía, Señor, obreros a tu mies”, concluyó.
El presbítero indicó que en los próximos días comenzará el preseminario en Morelia y pidió a la comunidad unirse en oración por los jóvenes que participarán en este proceso.

