Arzobispo de Morelia reitera llamado a la paz: “Que nos veamos como artesanos y constructores de paz”

by Enlace Noticias

En su tradicional rueda de prensa dominical, el arzobispo de Morelia, monseñor Carlos Garfias Merlos, dirigió un firme pronunciamiento en favor de la paz, tanto en el estado como en el ámbito internacional, y destacó el papel de las mujeres en la reconstrucción del tejido social. La intervención tuvo lugar en un espacio contiguo a la sacristía de la catedral, y fue transmitida también por redes sociales.

“Nos seguimos pronunciando en favor de la paz y desaprobamos cualquier manifestación de violencia”, expresó el prelado, al referirse a los recientes hechos delictivos en el oriente de Michoacán. A nombre de la Arquidiócesis, hizo un llamado urgente a “no perder la esperanza de una sociedad pacífica” y exhortó a las autoridades a generar “los espacios necesarios para la atención de víctimas”.

En un contexto más amplio, el arzobispo vinculó esta postura con los conflictos armados internacionales, en particular con la escalada de violencia en Medio Oriente. “Ojalá que todos podamos aportar para la construcción de la paz y que nos veamos como artesanos y constructores de paz”, sostuvo. Señaló que el trabajo por la reconciliación debe ser compartido entre “la sociedad civil, las autoridades civiles, las autoridades ejecutivas y toda la organización y la estructura de la sociedad”.

En esta línea, Garfias Merlos destacó la labor que desde lo local se impulsa mediante las mujeres líderes comunitarias. Mencionó la reciente realización de una asamblea de mujeres promotoras de paz en Casa San Luis, en la que participaron alrededor de 90 mujeres. “Ellas en sus lugares de origen, en sus pueblos, en sus municipios aportan colaborando con los comités municipales para la inclusión de la fase de la conciliación”, explicó.

Durante este encuentro, también estuvo presente Jim Mendieta, especialista en procesos de atención a víctimas y creadora de modelos de “cortes de paz” en zonas de violencia como Acapulco. La iniciativa busca fomentar una “cultura de paz” desde lo comunitario, con acompañamiento, escucha y atención especializada a las personas afectadas por la violencia.

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