El cuarto día del Shakedown de Barcelona dejó una de las jornadas más productivas para Sergio Pérez, quien volvió a pista con Cadillac y completó un programa extenso que permitió al equipo avanzar en la comprensión del nuevo monoplaza. En un circuito frío y nublado, el mexicano fue uno de los primeros en salir a rodar y uno de los últimos en cerrar actividad, convirtiéndose en una de las figuras del día.
Pérez compartió pista en la sesión matutina con Kimi Antonelli, Liam Lawson y Lewis Hamilton, pero su enfoque estuvo centrado en acumular vueltas y recopilar información para un proyecto que aún se encuentra en fase de exploración. A lo largo del día, Cadillac mantuvo un ritmo constante, con Pérez regresando a pista también por la tarde para completar más tandas antes del cierre de la jornada.
El piloto mexicano destacó que el equipo dio un paso adelante respecto a su primera aparición del lunes. Señaló que el kilometraje fue mayor, que se detectaron problemas importantes para corregir y que cada vuelta permitió avanzar en la puesta a punto. Para Pérez, el progreso fue evidente: el auto respondió mejor, el trabajo en pista fue más fluido y el equipo logró recopilar datos clave para la siguiente fase del desarrollo.
Pérez reconoció que aún están en proceso de descubrir el comportamiento del monoplaza y las direcciones que tomarán en la configuración, pero aseguró que comienza a sentirse más cómodo con cada salida. El objetivo inmediato es mantener la tendencia ascendente y cerrar el viernes con otro día productivo, ahora con Valtteri Bottas al volante.
Mientras otros equipos completaron su programa de tres días, Cadillac mantiene margen para seguir rodando en el último día del shakedown. Para Pérez, el balance del jueves fue claro: un avance tangible en un proyecto que todavía tiene mucho por descubrir, pero que empieza a mostrar señales alentadoras rumbo a las pruebas oficiales en Baréin.

