La cuenta regresiva hacia el Super Bowl LX comenzó con un primer movimiento fuera del emparrillado: el informe de lesiones. Aunque Seahawks y Patriots no entrenaron el miércoles, ambos equipos presentaron una estimación de participación que marca el tono de una semana en la que cada nombre en la lista puede alterar la preparación rumbo al juego más esperado de la temporada.
Seattle llegará al jueves con un panorama que obliga a ajustar ritmos y cargas. El tackle Amari Kight, ausente en el campeonato de la NFC por una lesión de rodilla, volvió a aparecer como no participante, acompañado por el apoyador Ernest Jones IV, quien se incorporó al reporte por un problema en el pecho. La lista de limitados fue amplia y reflejó el desgaste de la victoria sobre los Rams: Brady Russell y Drake Thomas, ambos lesionados en ese encuentro, trabajaron de forma restringida por molestias en mano y hombro, respectivamente. A ellos se sumaron Sam Darnold con una molestia en el oblicuo, Charles Cross con un problema en el pie, Robbie Ouzts con dolor en el cuello, Josh Jones con afectaciones en rodilla y tobillo, Julian Love con un golpe en el hombro y Eric Saubert con tensión en los isquiotibiales. El único con participación plena fue Chazz Surratt, quien continúa su recuperación desde la reserva de lesionados.
En el otro lado del país, los Patriots también presentaron un reporte que obliga a revisar escenarios. Drake Maye, mariscal de campo titular, fue listado como participación limitada tras resentirse del hombro en el duelo por el campeonato de la AFC. Las ausencias incluyeron nombres de peso: Harold Landry por una lesión de rodilla y Robert Spillane por un problema en el tobillo, además de Hunter Henry y Morgan Moses, ambos ausentes por descanso programado. Thayer Munford Jr. tampoco habría participado debido a una combinación de lesión de rodilla y enfermedad. En actividad limitada aparecieron Mack Hollins por una molestia abdominal y el propio Maye, mientras que Joshua Farmer y Terrell Jennings habrían trabajado a ritmo completo tras avanzar en sus procesos de recuperación.
El parte médico de mitad de semana no define alineaciones, pero sí dibuja el mapa de preocupaciones para dos equipos que buscan llegar con el mayor número de titulares disponibles. La semana del Super Bowl LX apenas comienza y, como cada año, el estado físico de los jugadores se convierte en una historia paralela que puede influir en el desenlace del partido más importante de la temporada.

