En tribuna, el diputado del Partido del Trabajo, Reginaldo Sandoval, sostuvo que la coalición en el poder cuenta con el control político suficiente en México como para prescindir de una reforma electoral, al señalar que el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial operan bajo reglas que han permitido a la mayoría gobernante consolidar su posición institucional. Desde su intervención, planteó que el debate sobre modificar el sistema electoral no parte de una necesidad estructural, sino de una discusión interna que, a su juicio, debería replantearse desde el reconocimiento del poder ya acumulado.
Sandoval afirmó que los partidos que hoy impulsan cambios en la legislación electoral llegaron al gobierno mediante las normas vigentes y que, por tanto, el argumento de insuficiencia del marco actual resulta contradictorio. Sostuvo que el sistema ha funcionado para quienes hoy encabezan los tres poderes y que, en ese contexto, la pregunta central es si existe una razón real para modificarlo o si la discusión responde a factores ajenos a la operación institucional.
El legislador insistió en que el país enfrenta un escenario internacional marcado por tensiones geopolíticas, particularmente en torno a recursos estratégicos como el petróleo, y que estos fenómenos deberían ocupar un lugar prioritario en la agenda pública. Mencionó el caso de Venezuela como ejemplo de presiones externas vinculadas a intereses energéticos y advirtió que la disputa global entre potencias condiciona la estabilidad de los países con recursos naturales.
En su intervención, Sandoval reiteró que la coalición gobernante posee el control político suficiente para operar sin modificaciones al sistema electoral y que, antes de impulsar una reforma, debe definirse si existe una necesidad real o si el marco actual ya garantiza el funcionamiento de los poderes públicos. Concluyó señalando que el debate debe partir del reconocimiento del poder existente y de los riesgos externos que, a su juicio, influyen en las decisiones internas del país

