El diputado y dirigente estatal del PRI, Guillermo Valencia, lanzó un posicionamiento directo tras el derribo del busto de Hipólito Mora en la comunidad de Felipe Carrillo Puerto, La Ruana, ocurrido durante la madrugada. De acuerdo con testimonios locales, un grupo armado identificado como parte del cártel de Los Viagras ingresó a la zona para retirar la escultura instalada el 29 de junio.
Valencia recordó que el monumento fue colocado junto al presidente municipal de Múgica, Carlos Manso, y diversos activistas sociales. Señaló que los habitantes fueron amenazados por los agresores, quienes advirtieron que cualquier intento de reinstalar el busto derivaría en ataques contra viviendas de la comunidad.
El dirigente priista afirmó que el hecho representa un intento de alterar la memoria pública mediante el uso de la fuerza. Cuestionó que existan sistemas de vigilancia ambiental como el Guardián Forestal o el Guardián del Agua, pero no mecanismos equivalentes para proteger la integridad de las personas ni la preservación de referentes históricos en zonas afectadas por la violencia.
Valencia anunció que acudirá personalmente en los próximos días a reinstalar el busto en su lugar original, pese a las amenazas. Aseguró que la memoria de Hipólito Mora no puede quedar sujeta a decisiones de grupos armados ni a actos que buscan imponer silencio en comunidades que han enfrentado episodios de violencia.
El legislador llamó a dimensionar el alcance de estos hechos y a reconocer que la disputa por el control territorial también se expresa en la eliminación de símbolos comunitarios. Señaló que la respuesta institucional debe garantizar que la historia no sea modificada mediante intimidación.

