En una conferencia pública, el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla recurrió a la expresión “machos calados” mientras explicaba que, según dijo, enfrenta restricciones del Instituto Electoral de Michoacán (IEM) para referirse a mujeres en actos oficiales. La frase, utilizada en tono irónico y con evidente doble sentido, se convirtió en el eje de su intervención cuando afirmó que no quería “generar incomodidad entre los machos, entre los machos calados”, expresión que en el lenguaje popular mexicano funciona como albur y suele emplearse para cuestionar la masculinidad que alguien presume.
El mandatario inició su comentario señalando: “A ver, no, no me vayan a regañar. Con disculpas al Instituto Electoral de Michoacán por tener más mujeres que hombres hoy en la conferencia”. Acto seguido, añadió que no quería provocar molestias “entre los machos calados”, frase que él mismo remató con un “ahorita me preguntan de eso”, dejando abierta la interpretación del doble sentido.
La expresión “macho calado”, de uso coloquial, alude a la idea de “calar” o “probar” algo, y en el habla popular se utiliza para referirse a hombres que presumen fortaleza o virilidad mientras se les cuestiona mediante un juego verbal. El uso del término en un evento oficial generó un contraste con el propio argumento del gobernador, quien afirmó que ya no puede “hablar del tema de mujeres” debido a las quejas presentadas ante el IEM.
Durante su intervención, el mandatario insistió en que cualquier referencia a mujeres podría derivar en nuevas observaciones del órgano electoral. “Híjole, ¿cómo le hago? Porque ya no puedo. Ya no puedo hablar del tema de mujeres”, expresó. Más adelante, al intentar mencionar a integrantes de su gabinete, interrumpió su propio comentario con: “Híjole, no puedo. Puede ser que aumente el tamaño de la queja ante el IEM y nos preocupa mucho eso”.
El gobernador también hizo referencia a la presidenta de la República, señalando: “Tenemos una mujer presidenta, aunque les duela, les pese. Una mujer muy inteligente”. Tras esa frase, volvió a detenerse con un “híjole, no puedo”, reiterando que cualquier mención podría interpretarse como motivo de sanción.

