La programación del festival Halo Fest, impulsado por el Gobierno del Estado de Michoacán, ha generado cuestionamientos por la inclusión del cantante Karim León, quien ha sido señalado por interpretar narcocorridos en años anteriores. Legisladores del PRD, incluido su presidente estatal, expresaron preocupación ante lo que consideran una posible contradicción en las políticas públicas.
Aunque el gobernador ha manifestado su rechazo a la apología del delito en eventos públicos, la contratación de artistas con antecedentes en ese género ha encendido un debate sobre los criterios utilizados para seleccionar actos culturales. El dirigente del PRD subrayó que los jóvenes pueden ser influenciados por contenidos musicales que glorifican figuras criminales, lo cual representa un riesgo en contextos de alta vulnerabilidad social.
En ese sentido, llamó a los municipios y entidades a cuidar que los espectáculos públicos no promuevan contenidos que puedan vincularse con actos delictivos. La discusión se enmarca en una serie de cuestionamientos sobre las prioridades del gasto público, en contraste con las carencias en servicios médicos y prestaciones laborales en el sector salud.

