El dirigente estatal del PRI, Guillermo Valencia, responsabilizó de manera directa al gobernador Alfredo Ramírez Bedolla por la situación de seguridad en Michoacán, al sostener que existe una responsabilidad que trasciende las fallas operativas y apunta a una omisión en el ejercicio del poder público.
Durante su posicionamiento, Valencia colocó en el centro de su discurso la relación entre autoridad y criminalidad, al afirmar de forma categórica: “Es cómplice de la delincuencia”. La declaración marcó el eje de sus señalamientos, en los que cuestionó la actuación del Ejecutivo estatal frente a los hechos de violencia registrados en la entidad.
El dirigente priista argumentó que los niveles de inseguridad no pueden entenderse sin una responsabilidad directa del gobierno, al señalar que la omisión o tolerancia generan condiciones para la operación de grupos delictivos. “¿Por qué? Recordemos que hay responsabilidad por acción y hay responsabilidad por omisión. El gobernador Alfredo Ramírez Bedolla está siendo omiso. Y yo lo repito, lo he dicho en reiteradas ocasiones, pero lo vuelvo a decir aquí con ustedes”, declaró.
En un discurso en el que elevó el tono, Valencia contrastó la actuación del mandatario frente a actores políticos con su respuesta ante la delincuencia. “Si el gobernador fuera tan valiente con esos pinches delincuentes como lo es con los integrantes del distrito electoral del estado de Yucatán, otro sería Michoacán”, expresó, al cuestionar lo que calificó como una falta de acción contundente en materia de seguridad.
El dirigente también hizo referencia a casos específicos, como el asesinato de Sergio Rangel, a quien identificó como ambientalista, líder de productores de mezcal e impulsor cultural. Señaló que, a un año del hecho, no hay resultados visibles. “Ya cumplí un año que asesinó a don Sergio Rangel… es uno más de los muertos, a él no le importa”, afirmó.
Asimismo, mencionó a una figura identificada como “Juan Parra”, a quien vinculó con actividades delictivas, y sostuvo que las denuncias públicas han sido reiteradas sin que exista una respuesta institucional. En ese contexto, insistió en que la falta de actuación refleja una responsabilidad política por parte del Ejecutivo estatal.
Valencia concluyó su intervención al señalar un ambiente de inconformidad e indignación dentro de su partido, al tiempo que refirió haber sostenido comunicación con otros actores políticos que, dijo, comparten la preocupación por la situación de seguridad.

