La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) llevó a cabo este día la destrucción de más de 400 armas de fuego y más de 26 mil cartuchos en un acto encabezado por el General Juan Bravo Velázquez, comandante de la XXI Zona Militar, quien subrayó el carácter simbólico de esta acción en el contexto de los desafíos de seguridad que enfrenta Michoacán.
El evento, realizado en las instalaciones de la zona militar, contó con la participación de autoridades civiles y militares, representantes de los medios de comunicación y público en general. Durante su intervención, el General Bravo Velázquez destacó que esta actividad forma parte de una estrategia permanente de los gobiernos federal y estatales para reducir la posesión, uso y circulación de armas de fuego en el país.
En total, fueron destruidas 215 armas cortas, 191 armas largas, 26,288 cartuchos, 741 cascos y 19 ojivas. De acuerdo con la Sedena, el armamento fue puesto a disposición por autoridades judiciales, ya sea por decomiso o entrega voluntaria, y concentrado en instalaciones gubernamentales para su posterior destrucción.
La actividad se llevó a cabo conforme al Procedimiento para el Control de Exclusión y Aprovechamiento Lícito de las Armas de Fuego, que contempla un protocolo técnico y legal para garantizar la trazabilidad y destrucción segura del armamento.
El proceso incluye tres módulos: el primero, de desarme, operado por personal del Servicio de Mantenimiento de Guerra; el segundo, de corte, que utiliza discos abrasivos para inutilizar las armas; y el tercero, de reconexión, encargado de verificar y registrar la destrucción mediante fotografías y actas. Cada arma es desarmada y fragmentada, y sus piezas almacenadas en cajas de resguardo hasta el levantamiento del acta correspondiente.
En su mensaje, el comandante destacó que la eliminación del armamento representa un paso en la recuperación de la seguridad y una señal de que no hay espacio para la violencia. Subrayó que la paz no se decreta, sino que se construye diariamente con la colaboración entre sociedad y gobierno.
Autoridades presentes reiteraron su compromiso con la prevención del delito y el fortalecimiento de las estrategias interinstitucionales en materia de seguridad pública. La Sedena insistió en que este tipo de acciones son parte de una política de Estado para desalentar el uso de armas y promover una cultura de paz en la entidad.

