Los familiares de Carlos Eduardo Becerra Ortiz y Javier Urueta García participaron en una conferencia pública para exponer su situación, solicitar apoyo institucional y reiterar su demanda de esclarecimiento sobre la desaparición de ambos jóvenes ocurrida en el municipio de Irimbo. Durante su intervención, señalaron que, a casi un año de los hechos, no han recibido información precisa sobre el paradero de sus hijos ni avances sustanciales en la investigación.
Wendy Ortiz Medina, madre de Carlos Eduardo, afirmó que su exigencia central es obtener respuestas claras de las autoridades. “Nosotros lo que exigimos como padres y pedimos es justicia por nuestros hijos. Queremos saber dónde están. Queremos que nos den una respuesta porque hay culpables y sabemos que son los policías”, declaró. Explicó que, desde el día de la desaparición, no han tenido acceso a información que permita conocer el destino de los jóvenes. “No pueden desaparecer así, sin saber nada de ellos. Según la policía está para cuidarnos y ahora tenemos que cuidarnos de la policía”, señaló.
En la misma línea, Enriqueta Urueta García, madre de Javier, pidió que se esclarezca la responsabilidad de los involucrados. “Si hay culpables, que los entreguen. Que nos digan qué hicieron con ellos y dónde están. No sé por qué hay tanta negligencia, por qué no nos han escuchado”, expresó. Ambas madres coincidieron en que el proceso ante la Fiscalía ha sido lento y que no han observado acciones que permitan avanzar en la búsqueda. “Han pasado 10 meses y no es posible que habiendo evidencia no se actúe”, añadió Urueta García.
El padre de uno de los jóvenes, Eduardo Becerra Serrano, señaló que la familia no ha recibido explicaciones que justifiquen la falta de resultados. “Nosotros somos panaderos, no les hemos enseñado nada malo a nuestros hijos. Si hubieran andado haciendo algo malo, presentarlos ante la justicia, no desaparecerlos”, afirmó.
Los familiares insistieron en que continuarán con la búsqueda y pidieron que no se normalicen las desapariciones en la entidad. Wendy Ortiz sostuvo que la determinación de las familias se mantiene firme. “Tenemos que seguir adelante porque somos la voz de nuestros hijos y donde sea los tenemos que encontrar”, dijo. Enriqueta Urueta reforzó esta postura al señalar: “Nosotros somos su voz y vamos a seguir luchando hasta encontrarlos”.
Aunque no residen en Irimbo, los familiares explicaron que el caso ha tenido impacto en su vida cotidiana y en su entorno social. “Ha sido muy difícil, pero no podemos dejarnos caer”, concluyó Ortiz.

