Los Yankees de Nueva York volvieron a responder en los momentos decisivos y derrotaron 5-3 a los Nacionales de Washington para completar la barrida en Nationals Park, una serie en la que remontaron en los tres encuentros y consolidaron su séptima barrida de la temporada.
La figura del encuentro fue Ben Rice, quien conectó un triple productor de dos carreras en la octava entrada para romper el empate y encaminar a los neoyorquinos hacia una nueva victoria. El batazo, conectado con una velocidad de salida de 100.8 millas por hora y una distancia proyectada de 383 pies, impulsó a Max Schuemann y Trent Grisham, quienes anotaron las carreras que marcaron la diferencia.
Con este resultado, los Yankees alcanzaron su victoria número 24 de la temporada después de remontar una desventaja y cerraron la primera mitad del calendario con marca de 54-42. Además, sumaron su sexto triunfo consecutivo sobre Washington, hilvanaron cuatro victorias en fila y cinco en sus últimos siete compromisos.
Los Nacionales golpearon primero apenas en el arranque del juego. James Wood abrió el encuentro con un cuadrangular por el jardín central, su segundo jonrón consecutivo para iniciar un partido y el número 28 de la temporada. El batazo, conectado sobre una recta de 94.6 millas por hora del abridor Will Warren, recorrió una distancia proyectada de 434 pies y estableció un nuevo récord de la franquicia con diez cuadrangulares para abrir encuentros en una misma campaña.
Nueva York respondió en la quinta entrada. Jazz Chisholm Jr. produjo la carrera del empate con un sencillo y, poco después, Austin Wells conectó otro imparable remolcador para colocar el marcador 2-1 a favor de los visitantes.
La ventaja fue efímera. En el sexto episodio, el bateador emergente Curtis Mead castigó un lanzamiento de Tim Hill con un cuadrangular por el jardín central para igualar el marcador 2-2. El vuelacercas representó el tercero permitido por Hill durante la serie y el cuarto que recibe en lo que va del mes.
Washington recuperó momentáneamente la ventaja, pero los Yankees volvieron a mostrar capacidad de reacción. Al igual que en los dos encuentros anteriores de la serie, llegaron a las últimas entradas en desventaja y encontraron la forma de revertir el marcador.
La jugada decisiva llegó en la octava entrada cuando Ben Rice conectó un triple entre los jardines izquierdo y central que impulsó dos carreras y dio a Nueva York una ventaja que ya no perdería. Rice, quien actuó como primera base durante la serie, extendió a doce juegos su racha embasándose y a ocho partidos consecutivos conectando al menos un imparable.
Los Yankees cerraron así una serie en la que remontaron los tres encuentros después de llegar abajo en la pizarra tras siete entradas, una muestra de la capacidad ofensiva que los mantiene entre los protagonistas de la Liga Americana rumbo a la segunda mitad de la temporada.

