El Congreso de Michoacán aprobó la incorporación del Capítulo Décimo a la Ley de los Jóvenes del Estado, una reforma conocida como Ley Oliver, impulsada por Laura Valle tras el asesinato de su hijo, Oliver Valle Cuadra, cuyo caso permanece abierto debido a que la presunta responsable continúa prófuga. Tras la votación, la madre declaró: “Ya solo la justicia divina es la que llegará”, aludiendo a la ausencia de resolución judicial en el homicidio.
La reforma, presentada por el diputado Hugo Ernesto Rangel Vargas, establece un marco de prevención y atención temprana frente a la violencia letal entre jóvenes con vínculos de confianza, como relaciones de amistad, noviazgo, convivencia escolar o cercanía cotidiana. El dictamen señala que estos hechos se desarrollan en contextos que dificultan su detección y anticipación, por lo que se requiere una intervención institucional específica.
El Pleno aprobó los artículos 41 al 46, que obligan al Instituto de la Juventud Michoacana a promover programas de educación emocional, resolución pacífica de conflictos, identificación de factores de riesgo psicosocial y mecanismos de orientación y canalización institucional. El Artículo 43 establece que el instituto deberá elaborar lineamientos de actuación con apoyo de personal jurídico, psicológico y de trabajo social para la detección y atención de situaciones de riesgo entre jóvenes.
Las instituciones educativas y dependencias públicas deberán designar, conforme a su normativa interna, una persona responsable de enlace para orientar y canalizar casos, sin crear nuevas unidades administrativas ni generar costos adicionales. La reforma también contempla la integración y análisis de información estadística proveniente de fuentes oficiales para el diseño de políticas públicas preventivas, sin concentrar datos personales.
A través de un artículo transitorio, las y los legisladores fijaron un plazo de 30 días hábiles para que el Ejecutivo estatal establezca el Día Estatal por la Prevención de la Violencia entre Jóvenes, que se conmemorará anualmente mediante actividades de concientización y memoria.
La aprobación de la Ley Oliver marca el primer reconocimiento legislativo en Michoacán a la violencia letal entre jóvenes con vínculos de confianza, un fenómeno que ha generado preocupación social y que, en este caso, motivó la movilización de la familia de Oliver Valle para impulsar cambios normativos.

