Vacunas experimentales contra ébola entran a fase de ensayos mientras la OMS advierte que la respuesta no puede esperar

by Enlace Noticias

La carrera científica para contener el brote de ébola en la República Democrática del Congo dio un paso con el inicio de los primeros ensayos clínicos de dos vacunas dirigidas contra la variante Bundibugyo del virus. No obstante, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que aún pasarán varios meses antes de conocer si estos desarrollos son seguros y eficaces, al tiempo que insistió en que la respuesta sanitaria no puede depender exclusivamente de estos avances.

La primera vacuna, desarrollada por la Universidad de Oxford en colaboración con el Serum Institute of India, inició el pasado 24 de julio un ensayo de fase uno en el Reino Unido. De manera paralela, una segunda candidata, elaborada por Moderna, comenzó un estudio similar en Canadá. Ambas investigaciones evaluarán la seguridad de los biológicos, la respuesta inmunitaria que generan y la dosis adecuada antes de avanzar hacia pruebas de mayor escala.

Pese al avance, la OMS subrayó que actualmente no existe una vacuna, tratamiento o medicamento preventivo con eficacia y seguridad demostradas contra la variante Bundibugyo. El responsable interino del programa de investigación y desarrollo para emergencias sanitarias de la organización, Vasee Moorthy, reconoció que «todavía van a pasar varios meses» antes de contar con resultados, aunque aseguró que se hará «todo lo posible» para acelerar los procesos junto con los socios internacionales.

Los ensayos se desarrollan en medio del mayor brote de ébola registrado en la historia de la República Democrática del Congo. Hasta el 1 de agosto se contabilizaban tres mil 748 casos confirmados y mil 657 defunciones distribuidas en 49 zonas sanitarias de cinco provincias. Además, alrededor de 17 mil personas identificadas como contactos permanecen bajo vigilancia epidemiológica y cerca del 80 por ciento recibe seguimiento diario.

La OMS explicó que la rapidez con la que comenzaron los estudios fue posible gracias a protocolos científicos elaborados antes del inicio del brote, lo que evitó diseñar desde cero los procedimientos de investigación. Según Moorthy, esta preparación permitió iniciar los ensayos en un plazo menor que en emergencias anteriores relacionadas con el ébola.

Además de las vacunas, la organización mantiene un ensayo clínico para evaluar tratamientos en tres centros sanitarios de la provincia de Ituri, donde más de 50 pacientes han sido incorporados al estudio. La estrategia contempla ampliar la investigación a por lo menos diez unidades médicas conforme aumente la capacidad operativa.

En paralelo, un proyecto encabezado por el Instituto Nacional de Investigación Biomédica de la República Democrática del Congo analiza por primera vez durante un brote un medicamento oral administrado después de una posible exposición al virus. Hasta ahora, más de 25 personas consideradas contactos de alto riesgo han recibido el tratamiento durante diez días para determinar si puede impedir el desarrollo de la enfermedad.

La OMS también revisa nuevos estudios en animales para evaluar si la vacuna Ervebo, utilizada previamente contra la variante Zaire del ébola, podría ofrecer algún nivel de protección frente a la variante Bundibugyo. Un grupo técnico prevé emitir sus conclusiones en los próximos días.

Mientras la investigación avanza, la organización insistió en que la respuesta sanitaria no puede esperar la llegada de nuevas vacunas o tratamientos. Moorthy sostuvo que el acceso temprano a los servicios médicos y los cuidados de apoyo «pueden salvar vidas», por lo que la prioridad continúa siendo fortalecer la atención clínica, el rastreo de contactos, la vigilancia epidemiológica y el traslado oportuno de pacientes.

En la misma línea, el portavoz de la OMS, Tariq Jasarevic, advirtió que hacen falta más recursos para ampliar la capacidad hospitalaria, desplegar equipos de investigación en campo, garantizar entierros seguros y reforzar el trabajo comunitario en las zonas donde el virus mantiene su circulación. La estrategia, indicó, debe concentrarse tanto en los focos actuales como en las regiones con riesgo de expansión del brote.

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