Urge María de la Luz Núñez reactivar rescate de bosques del Oriente michoacano

by Enlace Noticias

La diputada María de la Luz Núñez Ramos propuso reactivar el Programa especial para la restauración de las microcuencas en zonas prioritarias del Sistema Cutzamala (Michoacán y Estado de México), y el apoyo financiero a cuidadores y defensores de los bosques del Oriente del Estado.

El programa para la restauración de microcuencas, que operaba el gobierno federal a través de la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR) desde 2010 y que, inexplicablemente, dejó de funcionar a partir del año 2018, es necesario retomarlo, dijo.

En este marco, planteó por igual la urgente necesidad de habilitar el “Pago por servicios ambientales” a los titulares y dueños de los bosques del oriente de Michoacán.

En su intervención en la máxima tribuna parlamentaria, la diputada refrendó su compromiso de legislar con y para la sociedad.

Es en este sentido, citó, que decidió plantear y dar voz al clamor y al reclamo de pueblos campesinos y de comunidades mazahuas y otomíes de los municipios de Hidalgo, Zinapécuaro, Áporo, Senguio, Irimbo, Angangueo, Ocampo, Zitácuaro y Tuxpan, quienes llevan décadas luchando por lo que ellos llaman “Justicia hídrica”.

Son ellos, resaltó Núñez Ramos, “quienes reforestan, cuidan y defienden los bosques de la Mariposa Monarca y de todo el Oriente michoacano, sin recibir a cambio ni un centavo de retribución por su invaluable labor”, afirmó la diputada.

Recordó que, dada su escasez a nivel mundial, el agua cotiza en el mercado de futuros de la Bolsa de Nueva York desde finales de 2020 y, “a este paso, los conflictos y las guerras que hoy son por petróleo mañana serán por agua. El líquido vital será muy pronto un asunto geopolítico central”.

En este contexto, advirtió que los bosques y las selvas, principales fábricas de agua y oxígeno, “están en crisis”, toda vez que han sido diezmadas por la voracidad de quienes van tras la ganancia a secas.

Refirió que, sólo en el municipio de Zitácuaro, cada día sucumben dos hectáreas por la siembra de aguacate y la tala ilegal y que, en todo Michoacán, son 700 las hectáreas de bosque perdidas cada día por esta misma causa.

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