El presidente Donald J. Trump y el presidente Xi Jinping alcanzaron esta semana una serie de consensos destinados a reforzar la estabilidad global, durante la primera visita de un mandatario estadounidense a la República Popular China desde 2017. Ambos líderes coincidieron en que la relación bilateral debe avanzar hacia una “estabilidad estratégica basada en la equidad y la reciprocidad”, y confirmaron que Xi será recibido en Washington este otoño.
Los dos gobiernos acordaron apoyarse mutuamente como anfitriones de las cumbres del G20 y de la APEC a finales de año. También reiteraron que Irán “no puede tener un arma nuclear”, pidieron la reapertura del estrecho de Ormuz y señalaron que ningún país u organización puede imponer peajes en esa ruta marítima. Además, confirmaron su objetivo común de avanzar en la desnuclearización de Corea del Norte.
En el eje económico, Trump y Xi anunciaron la creación de dos nuevas instituciones: la Junta de Comercio entre EE. UU. y China, encargada de gestionar el intercambio de bienes no sensibles, y la Junta de Inversiones, que funcionará como foro intergubernamental para tratar asuntos relacionados con la inversión bilateral. Ambas instancias fueron presentadas como mecanismos para optimizar la relación económica y reducir tensiones comerciales.
El gobierno estadounidense destacó que los acuerdos alcanzados impulsarán empleos en sectores estratégicos y abrirán nuevos mercados para productos nacionales. China se comprometió a atender las preocupaciones de Washington sobre la cadena de suministro de tierras raras y otros minerales críticos, así como sobre las restricciones a la venta de equipos y tecnologías vinculadas a su procesamiento.
Entre los compromisos más relevantes, China aprobó la compra inicial de 200 aviones Boeing para aerolíneas nacionales, el primer pedido de este tipo desde 2017. El paquete incluye aeronaves destinadas a renovar flotas y ampliar rutas, lo que, según la delegación estadounidense, generará empleos especializados en la industria manufacturera.
En materia agrícola, China adquirió compromisos de compra por al menos 17.000 millones de dólares anuales en productos estadounidenses para 2026, 2027 y 2028, además de las adquisiciones de soja pactadas en 2025. También restableció el acceso al mercado para la carne de res estadounidense al renovar autorizaciones vencidas de más de 400 plantas procesadoras y sumar nuevas instalaciones. Asimismo, reanudó las importaciones de aves de corral procedentes de estados certificados por el USDA como libres de influenza aviar altamente patógena.
Los acuerdos fueron presentados por ambos gobiernos como pasos para fortalecer la confianza mutua y reducir riesgos en un contexto de tensiones geopolíticas y competencia tecnológica. Las delegaciones confirmaron que continuarán las conversaciones en los próximos meses para avanzar en los compromisos anunciados y preparar la visita de Xi a Washington.

