El presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump, anunció durante la Cumbre de la OTAN de Ankara 2026 una nueva estrategia para fortalecer la base industrial de defensa estadounidense mediante un incremento de la inversión militar de los países aliados, acompañado de acuerdos industriales y de producción conjunta por un valor de 3 mil millones de dólares.
De acuerdo con la información difundida por la administración estadounidense, los compromisos alcanzados buscan ampliar la capacidad de producción de armamento, fortalecer la cooperación industrial entre empresas de Estados Unidos y Europa y aumentar la participación de fabricantes estadounidenses en el mercado de defensa de la Alianza Atlántica.
Entre los principales proyectos figura la instalación de un centro de mantenimiento para misiles Patriot Advanced Capability-3 (PAC-3) en Europa por parte de Lockheed Martin; la producción del Sistema de Misiles Tácticos del Ejército (ATACMS) mediante una alianza entre Lockheed Martin y Rheinmetall; y un estudio de viabilidad para ampliar la fabricación del misil aire-aire AMRAAM impulsado por RTX y el Departamento de Guerra de Estados Unidos.
Asimismo, Northrop Grumman firmará cartas de intención con diez países para la adquisición de drones MQ-4C Triton destinados a reforzar la vigilancia marítima de la OTAN, mientras que Alemania y los Países Bajos acordaron adquirir misiles Stinger de Raytheon con el compromiso de desarrollar capacidad de producción en Europa y duplicar el volumen de fabricación hacia 2030.
El paquete también contempla la posible ampliación de la producción y mantenimiento de las bombas de pequeño diámetro SDB-I mediante una colaboración entre Boeing y Rheinmetall-Italia, además de una nueva línea de producción de misiles Barracuda-500 en Polonia, desarrollada por la empresa Anduril.
La Casa Blanca sostuvo que estos acuerdos permitirán incrementar la producción, reducir costos mediante compras conjuntas entre los aliados y facilitar la incorporación de pequeñas y medianas empresas estadounidenses a las cadenas de suministro del sector defensa.
Como parte de la estrategia presentada, la administración Trump afirmó que el nuevo modelo, denominado «OTAN 3.0», busca transformar la alianza militar hacia un esquema de mayor reparto de responsabilidades y autosuficiencia entre los países europeos, reduciendo la carga financiera y operativa que históricamente ha recaído sobre Estados Unidos.
Según el gobierno estadounidense, el incremento del gasto militar europeo respaldó cerca de 200 mil empleos en Estados Unidos durante 2025, incluidos más de 112 mil relacionados con contratistas de defensa estadounidenses y otros 83 mil vinculados a empresas europeas con operaciones en territorio estadounidense.
La administración también señaló que la estrategia denominada «Estados Unidos Primero» pretende que el aumento del presupuesto militar de los aliados se traduzca en mayores beneficios para la industria estadounidense, mediante la fabricación y exportación de sistemas de defensa.
El gobierno recordó que, en junio de 2025, los integrantes de la OTAN asumieron el compromiso de destinar el equivalente al 5 por ciento de su Producto Interno Bruto al gasto en defensa para el año 2035, acuerdo que calificó como el mayor compromiso financiero adoptado en la historia de la organización.
De acuerdo con las cifras presentadas, la inversión militar de los aliados aumentó más de 20 por ciento durante el último año, con un gasto adicional superior a 120 mil millones de dólares respecto a las previsiones para 2025.
La Casa Blanca también aseguró que, desde el inicio del primer mandato de Donald Trump, los miembros europeos de la OTAN han incrementado su gasto en defensa en 1.21 billones de dólares, cifra que la administración identifica como el «billón de Trump».
En materia de apoyo a Ucrania, el gobierno estadounidense sostuvo que los aliados europeos asumieron una mayor parte del financiamiento destinado al suministro de armamento, incluyendo más de 5 mil millones de dólares canalizados mediante la iniciativa denominada Lista de Requisitos Prioritarios para Ucrania (PURL), enfocada en la adquisición de equipo militar estadounidense para su posterior transferencia al gobierno ucraniano.
El informe oficial añade que, únicamente durante 2025, los países aliados adquirieron más de 54 mil millones de dólares en equipos de defensa fabricados en Estados Unidos, mientras que el Departamento de Guerra inició una revisión del despliegue de tropas y bases militares estadounidenses en Europa con el propósito de consolidar un modelo en el que los aliados europeos asuman una mayor responsabilidad en su defensa convencional.
La administración estadounidense sostiene que estas medidas buscan fortalecer la industria nacional, ampliar la capacidad de producción militar de la OTAN y redefinir el equilibrio de responsabilidades dentro de la alianza, mediante un esquema que combine inversión, producción conjunta y participación creciente de los países europeos en materia de seguridad colectiva.

