El conflicto por la tala de árboles en la zona de Tres Puentes, relacionada con la construcción de carriles exclusivos para el sistema de transporte masivo Morebús, sumó una nueva posición: el Sindicato de Trabajadores al Servicio del Poder Ejecutivo del Estado (STASPE) anunció que dejará de mantenerse al margen de las movilizaciones y cuestionó al Gobierno de Michoacán por la forma en que, según el gremio, ha respondido a las protestas.
La postura quedó asentada en dos comunicados fechados el 25 de agosto de 2026 y firmados por Antonio Ferreyra Piñón, secretario general del STASPE. En el primero, dirigido a los trabajadores sindicalizados, el dirigente sostuvo que el gremio había permanecido fuera del conflicto pese a haber recibido llamados de auxilio de vecinos, pero acusó que terceros intentaron presentarlo públicamente como participante en los actos contra la tala de árboles.
El documento establece un cambio de posición. “A partir de esta fecha, no reservaremos más el apoyo que, como habitantes de esta ciudad, podemos brindar a la causa”, señala el comunicado.
La decisión ocurre en medio de las manifestaciones de ciudadanos inconformes con el retiro de árboles en la zona de Tres Puentes, donde se proyectan obras para los carriles exclusivos del nuevo sistema de transporte masivo impulsado por el Gobierno del Estado y denominado Morebús.
En el segundo comunicado, dirigido a los afiliados del sindicato y a la opinión pública, el STASPE reconoce que Morelia requiere medios de transporte “dignos, rápidos y seguros”, pero sostiene que la comunidad tiene derecho a conocer las razones y las condiciones bajo las cuales se ejecutan las obras.
El sindicato coloca el derecho a la información como uno de los puntos centrales de su postura y cuestiona la ausencia, según su versión, de una socialización previa de los proyectos con los sectores que pudieran resultar afectados.
“Para nuestro gremio sindical no es novedad que la actual administración estatal desestime la relevancia que tiene la previa socialización de los proyectos de trabajo”, señala el documento.
El señalamiento más directo está dirigido a la respuesta institucional frente a las protestas. El STASPE afirma que, en lugar de privilegiar “un diálogo constructivo y el sano intercambio de ideas”, la administración estatal opta por “deslegitimar todo acto de protesta buscando arrastrarlo al terreno de lo político”.
El sindicato también cuestiona el papel de diversos medios digitales de información. Sin presentar en el documento nombres de esos medios, afirma tener conocimiento de que mantienen “conexión directa con intereses y relaciones personales” de la titular de la Coordinación de Comunicación del Poder Ejecutivo.
Según el STASPE, esos espacios informativos habrían intentado involucrar al sindicato en “un complejo entramado político y gremial” relacionado con las protestas por el retiro de árboles en un tramo de la avenida Francisco I. Madero.
El documento sostiene además que esas publicaciones han atribuido al sindicato motivaciones político-electorales para sumarse a las movilizaciones y que se ha reducido el conflicto al retiro de “unos pocos árboles”.
La organización sindical rechaza esa interpretación y establece que su posición deriva de una decisión como habitantes de Morelia, además de la defensa del derecho de la sociedad a conocer las condiciones de las obras públicas que modifican el entorno urbano.
El primer comunicado marca así un punto de inflexión: el STASPE afirma que hasta ese momento había atendido los llamados de vecinos sin intervenir como organización sindical, pero después de considerar que terceros habían generado una percepción distinta decidió dejar de reservar el respaldo que pudiera otorgar a la causa.
La postura del sindicato introduce un nuevo actor organizado en el conflicto por las obras del Morebús y la tala de árboles. El STASPE no plantea en sus comunicados el rechazo al sistema de transporte como tal; centra sus cuestionamientos en la tala, la información proporcionada a la sociedad, la socialización de los proyectos y la respuesta oficial ante las manifestaciones.
El debate queda planteado entre dos posiciones: por un lado, la necesidad de ampliar la infraestructura de transporte de Morelia; por otro, la exigencia de que las obras sean explicadas a la ciudadanía y que las protestas no sean trasladadas, según el sindicato, al terreno de la disputa política.
Con su comunicado del 25 de agosto, el STASPE deja de reivindicar una posición de distancia frente a las movilizaciones y anuncia que, como organización y como habitantes de Morelia, estará dispuesto a brindar respaldo a la causa.

