La lesión de Devin Williams abrió una incógnita en el bullpen de los Mets de Nueva York, pero Kodai Senga aprovechó la primera oportunidad para mostrar que puede formar parte de la respuesta. El japonés consiguió el primer salvamento de su carrera en Grandes Ligas durante la victoria de los Mets por 8-5 sobre los Bravos de Atlanta en Truist Park.
Williams fue colocado el lunes en la lista de lesionados de 15 días debido a una distensión en el hombro derecho, apenas tres días después de haber regresado a la actividad tras perderse un juego por fatiga en el brazo.
El cerrador volvió el viernes ante Pittsburgh, donde permitió dos carreras en una situación que no correspondía a un salvamento. Los Mets decidieron posteriormente enviarlo a la lista de lesionados y llamaron al derecho Jonathan Pintaro para ocupar su lugar en el roster.
El manager interino Andy Green descartó, por ahora, que la lesión represente un problema de largo plazo.
“Sé que quiere competir por nosotros antes de que termine este año”, señaló Green. “Y sé que quiere volver al montículo y terminar con fuerza”.
Williams suma efectividad de 4.66 en 42 apariciones y se encuentra en el primer año de un contrato de tres temporadas y 51 millones de dólares.
La baja llega en un momento en el que el bullpen de Nueva York ya había sufrido modificaciones. Antes de la lesión, los Mets habían enviado fuera del equipo a cuatro de sus relevistas utilizados con mayor frecuencia en situaciones de presión: Luke Weaver, Brooks Raley, Huascar Brazobán y A.J. Minter.
La ausencia de Williams, por ello, no sólo modifica el trabajo de la novena entrada, sino que abre una competencia interna por los salvamentos. Daniel Duarte ya consiguió uno en sustitución del cerrador la semana pasada y también aparecen como alternativas Dedniel Núñez y Jefry Yan.
Entre esas opciones, Senga concentra parte de la atención.
El japonés, de 33 años, dejó temporalmente su papel de abridor para convertirse en relevista de situaciones de alta presión. La decisión forma parte de un proceso mediante el cual los Mets buscan determinar si puede desempeñarse en ese rol durante 2027, último año de su contrato.
En sus tres apariciones desde que pasó de manera permanente al bullpen, Senga ha permitido que únicamente dos bateadores se embasen y ha llevado su recta hasta las 99 millas por hora. En periodos cortos de trabajo también ha concentrado su repertorio en la recta de cuatro costuras y el forkball.
“Ha hecho un muy buen trabajo en sus dos presentaciones desde el bullpen”, afirmó Green. “Estoy entusiasmado por verlo seguir siendo puesto a prueba de esa manera”.
La conversión llega después de una temporada irregular como abridor. Cuando estuvo disponible para iniciar juegos este año, Senga registró efectividad de 9.66 en ocho aperturas, en una etapa marcada nuevamente por problemas físicos y mecánicos.
Su experiencia, sin embargo, es un factor que los Mets consideran al utilizarlo en los últimos episodios. Senga fue convocado al Juego de Estrellas como novato en 2023 y desde su llegada a Grandes Ligas ha alternado periodos de producción con ausencias derivadas de lesiones.
Green evitó definirlo como el nuevo cerrador de Nueva York. La organización mantiene abiertas varias alternativas mientras evalúa qué relevistas pueden consolidarse en los últimos episodios.
“Si algunos muchachos se afianzan en ciertos roles y muestran dominio en una función particular, quieres darles cierto nivel de certeza”, explicó Green. “Los jugadores prosperan cuando saben qué se espera de ellos. Todavía no estamos en ese punto”.
La primera oportunidad terminó con Senga registrando el salvamento y los Mets asegurando el triunfo ante Atlanta. El resultado no resuelve todavía quién ocupará de manera permanente la novena entrada, pero coloca al japonés en la discusión mientras Nueva York define su estructura de bullpen para el cierre de la temporada.

