El senador por Aguascalientes, Toño Martín del Campo, colocó el debate sobre seguridad en el centro de la discusión nacional al afirmar que la protección de las familias “no admite improvisaciones” y requiere “carácter, mano firme e integridad”. Su posicionamiento contrastó dos escenarios: el de gobiernos encabezados por Acción Nacional, como el de Aguascalientes, y el de entidades donde, dijo, la inseguridad ha rebasado a las autoridades, con referencia directa al caso de Sinaloa.
Martín del Campo sostuvo que México vive “dos realidades”, una donde existe orden institucional y otra donde la violencia exhibe fallas del Estado. En ese contexto, señaló que la situación en Sinaloa, tras las acusaciones de Estados Unidos contra el gobernador Rubén Rocha Moya, evidencia un deterioro que debe tener consecuencias políticas. “Cuando el Estado falla, la responsabilidad política implica consecuencias”, afirmó.
El senador exigió la remoción inmediata del gobernador sinaloense. “Por eso exigimos la remoción de Rubén Rocha Moya”, declaró, al plantear que la gravedad del caso obliga a decisiones “a la altura del país”.
Dirigió también un mensaje directo a Morena, al señalar que la actuación institucional debe ser inequívoca. “La exigencia para Morena es clara: aplicar la ley sin excepciones… o asumir el costo de ser cómplices”, sostuvo, al colocar el tema en el terreno de la responsabilidad política frente a los señalamientos internacionales.
El posicionamiento del legislador se suma a la presión creciente sobre el gobierno federal tras la divulgación de cargos por narcotráfico y armas contra funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa. Para Martín del Campo, el caso exige una respuesta inmediata y sin ambigüedades, en un momento donde la seguridad pública vuelve a tensionar el escenario político nacional.

