La Comisión de Economía del Senado sostuvo un encuentro con representantes del autotransporte de carga de las 32 entidades del país, en una sesión que se convirtió en un ejercicio de diagnóstico y construcción de una agenda común frente a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T‑MEC). El diálogo también se orientó a delinear acciones que permitan que el Plan México funcione como motor de desarrollo y abra paso a una etapa de prosperidad compartida.
El presidente de la comisión, Emmanuel Reyes Carmona, destacó que el autotransporte es un sector estratégico para la economía nacional, pues más del 80 por ciento de las exportaciones hacia Estados Unidos se movilizan por carretera. Subrayó que, si el sector se fortalece, la integración de América del Norte será más sólida, por lo que su papel en la revisión del T‑MEC es central para la seguridad económica regional.
Reyes Carmona coincidió con el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, en que la revisión del acuerdo —que concluirá en julio— no representa una amenaza, sino una oportunidad para perfeccionar mecanismos y aprovechar áreas estratégicas. Señaló que, desde la perspectiva del gobierno federal, el tratado prevalecerá debido al nivel de interdependencia entre los tres países. No obstante, advirtió que el éxito de la negociación dependerá de la capacidad de adaptación a nuevas realidades y de la eliminación de incertidumbres mediante protocolos adicionales.
El senador enfatizó que la revisión del tratado impulsa la modernización digital, la adopción de tecnologías como la inteligencia artificial para optimizar rutas y gestionar riesgos, así como la necesidad de modernizar fronteras, mejorar procesos aduanales, combatir la corrupción, actualizar flotas vehiculares y reducir emisiones. Consideró que México tiene la posibilidad de consolidarse como el centro logístico más avanzado de la región si el autotransporte transita hacia un modelo más sostenible y tecnificado.
En representación del sector, Augusto Ramos Melo, de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga, expuso que el autotransporte aporta 3.8 por ciento del PIB, genera dos millones de empleos directos y más de seis millones indirectos, y moviliza mercancías de más de cien ramas industriales. Afirmó que México ya funciona como un nodo logístico clave para mercancías provenientes de Sudamérica y Centroamérica con destino a Europa y Estados Unidos, por lo que el T‑MEC debe fortalecer esa posición.
Ramos Melo añadió que la modernización no solo implica seguridad vial o reducción de emisiones, sino también eficiencia operativa y competitividad para el tratado. En la misma línea, el senador Francisco Daniel Barreda Pavón, de Movimiento Ciudadano, señaló que el autotransporte es la columna vertebral del movimiento de mercancías en el país y que las decisiones tomadas en esta etapa impactarán en productividad, costos y empleo. Subrayó la importancia de escuchar directamente a quienes operan el sistema para identificar obstáculos y definir ajustes normativos.
La senadora Karina Isabel Ruiz Ruiz, de Morena, destacó que el sector enfrenta desafíos derivados de aranceles internacionales y presiones externas, pero afirmó que el trabajo conjunto permitirá convertir esos retos en oportunidades mediante medidas legislativas orientadas a la inversión, modernización, seguridad y profesionalización.
El encuentro cerró con el compromiso de mantener un diálogo permanente entre el Senado y el sector del autotransporte para asegurar que la revisión del T‑MEC y el desarrollo del Plan México se traduzcan en certidumbre, competitividad y crecimiento para la economía nacional.

