El ITESO de Guadalajara será sede del Segundo Diálogo Nacional por la Paz, un encuentro que reúne a representantes de todos los sectores sociales con el objetivo de replantear la construcción de paz en México, pasando de la escucha a la exigencia de corresponsabilidad. En conferencia de prensa realizada en la sede de la Conferencia del Episcopado Mexicano, los organizadores señalaron que este encuentro constituye la demanda más amplia y articulada que la sociedad civil ha dirigido al Estado en un contexto marcado por la persistencia de la violencia y la disputa entre administrarla o transformarla mediante procesos sostenibles y territoriales.
Los responsables del Diálogo —entre ellos Mons. Héctor M. Pérez Villarreal, el P. Jorge Atilano González Candia, el P. Luis Gerardo Moro Madrid, Ana Paula Hernández, la Dra. Elena Azaola y el H. Luis Felipe González Ruíz— recordaron que el asesinato de los sacerdotes jesuitas Javier Campos y Joaquín Mora, junto con el guía de turistas Pedro Palma en 2022, detonó un proceso nacional de escucha que derivó en más de mil foros y la recopilación de más de 20 mil testimonios de víctimas, comunidades indígenas, jóvenes, empresarios, académicos y organizaciones civiles. De ese ejercicio surgió la Agenda Nacional de Paz, un diagnóstico que documenta territorios donde el Estado ha perdido presencia y donde la violencia opera como norma.
Los organizadores afirmaron que el segundo encuentro marca un cambio de etapa: ya no se busca únicamente comprender la crisis, sino exigir que cada actor —instituciones, gobiernos, iglesias, empresas y ciudadanía— asuma su responsabilidad. Desde 2024 se invitó a firmar el Compromiso por la Paz a candidaturas presidenciales, gubernaturas y presidencias municipales, y se han conformado 26 equipos locales que impulsan 14 acciones concretas en temas como apoyo a víctimas, educación para la paz, justicia restaurativa, medio ambiente y participación ciudadana.
El encuentro reunirá a 1,370 personas, entre ellas integrantes de equipos estatales, representantes municipales, obispos, sacerdotes, laicos, jesuitas, jóvenes universitarios, empresarios, víctimas, organizaciones civiles, académicos, religiosos y autoridades locales. La dinámica se desarrollará en tres días: el 30 de enero se analizarán las causas estructurales de la violencia; el 31 se presentarán metodologías nacionales e internacionales para seguridad, justicia y reconstrucción del tejido social; y el 1 de febrero se trabajará en la construcción del Diálogo Local por la Paz, una propuesta de largo plazo que busca trascender los ciclos sexenales.
Durante el encuentro se presentarán diez metodologías probadas en distintos territorios, entre ellas atención a víctimas y búsqueda de personas, círculos de paz en escuelas y centros penitenciarios, espacios seguros para la convivencia, proyectos de vida para jóvenes y modelos de integración en contextos de movilidad.
Los organizadores hicieron un llamado a autoridades, iglesias, empresas y jóvenes a sumarse a la demanda nacional de paz, subrayando que esta no puede decretarse y debe construirse desde los territorios. Señalaron que el proceso representa el inicio de una década decisiva para México y que la paz debe convertirse en política de Estado. Concluyeron afirmando que sin verdad y justicia para las víctimas no es posible construir un futuro distinto y que la paz, además de posible, es medible y debe comenzar de inmediato.

