Dos integrantes de una red dedicada al tráfico de personas se declararon culpables ante la justicia de Estados Unidos por su participación en el traslado ilegal de más de 150 migrantes que viajaban hacinados en un tráiler que se accidentó en Chiapas en diciembre de 2021, hecho que provocó la muerte de más de 50 personas, entre ellas menores de edad no acompañados, y dejó más de un centenar de lesionados.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos informó que Agapito Jorge Ventura, de 34 años y residente indocumentado de origen guatemalteco, así como Oswaldo Manuel Zavala Quino, de 26 años, ciudadano de Guatemala extraditado en 2025, admitieron haber participado en una conspiración para introducir de manera ilegal a migrantes desde Guatemala, atravesando territorio mexicano con destino final a Estados Unidos.
Con estas declaraciones de culpabilidad, cinco de los seis acusados en el caso ya aceptaron su responsabilidad penal por una de las tragedias más graves relacionadas con el tráfico de personas registradas en la región durante los últimos años.
De acuerdo con la investigación, los migrantes pagaban a la organización para ser trasladados clandestinamente hacia Estados Unidos. Ventura coordinaba parte de la operación desde el área de Houston, Texas, mientras Zavala Quino y otros integrantes ejecutaban la logística en territorio guatemalteco y mexicano.
Las autoridades estadounidenses sostienen que Ventura también facilitó la liberación de migrantes detenidos por autoridades migratorias mediante el uso de instrucciones falsas, guiones preparados para responder durante entrevistas oficiales y personas que se hacían pasar por familiares de los extranjeros retenidos, incluidos menores de edad que viajaban sin acompañantes.
El 9 de diciembre de 2021, la organización coordinó el traslado de más de 150 personas dentro de un camión con remolque que circuló por el estado de Chiapas. Durante el recorrido, la unidad se accidentó en las inmediaciones de Tuxtla Gutiérrez, provocando la muerte de más de 50 migrantes y lesiones de gravedad a más de un centenar de pasajeros.
El Departamento de Justicia señaló que ambos acusados aceptaron su responsabilidad por el delito de conspiración para introducir e intentar introducir inmigrantes de manera ilegal a Estados Unidos, poniendo en peligro la vida de las personas, ocasionando lesiones corporales graves y causando la muerte de decenas de víctimas.
La audiencia de sentencia fue programada para el próximo 6 de octubre. Ambos enfrentan una pena máxima de cadena perpetua, cuya imposición será determinada por un juez federal conforme a las directrices de sentencia y otros criterios establecidos por la legislación estadounidense.
El fiscal general adjunto de la División Penal del Departamento de Justicia, A. Tysen Duva, afirmó que el caso evidencia que las organizaciones dedicadas al tráfico de personas priorizan el beneficio económico sobre la vida de quienes transportan.
«Estos acusados colaboraron para explotar a personas vulnerables infringiendo las leyes de inmigración de este país, con consecuencias fatales», declaró el funcionario, quien sostuvo que las investigaciones continuarán contra quienes participen en estas redes.
Por su parte, el fiscal federal para el Distrito Sur de Texas, John E. Marck, señaló que los responsables «trataron a más de 150 personas como mercancía», al introducirlas en un tráiler con fines de lucro «sin ningún respeto por la vida humana». Añadió que las autoridades seguirán localizando y procesando a quienes participen en organizaciones dedicadas al tráfico de migrantes.
El director ejecutivo adjunto interino de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), John A. Condon, indicó que las declaraciones de culpabilidad representan un mensaje dirigido a las organizaciones criminales transnacionales involucradas en estas actividades y reiteró que continuarán las acciones coordinadas con autoridades nacionales e internacionales para desmantelar dichas estructuras.
El expediente judicial establece que Daniel Zavala Ramos, Josefa Canil de Zavala, Alberto Macario Chitic y Tomás Quino Canil fueron extraditados desde Guatemala durante 2025 para enfrentar el proceso penal en Estados Unidos. Zavala Ramos se declaró culpable en abril de este año, mientras Canil de Zavala y Macario Chitic hicieron lo propio en junio.
La investigación fue desarrollada por la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), con la colaboración de autoridades de Estados Unidos, Guatemala y México, incluida la Fiscalía General de la República, como parte de las acciones coordinadas para combatir las redes de tráfico de personas que operan en el continente.
El Departamento de Justicia informó que el caso forma parte de la iniciativa denominada Grupo de Trabajo Conjunto Alfa, estrategia enfocada en identificar y procesar a líderes, organizadores y facilitadores de organizaciones dedicadas al tráfico y la trata de personas en América. Según datos oficiales, ese grupo de trabajo ha concretado más de 464 detenciones nacionales e internacionales, más de 414 condenas en Estados Unidos y más de 360 sentencias de prisión contra integrantes de estas redes criminales.

