La mañana en el Palacio Legislativo de San Lázaro comenzó con un aire de actividad intensa y expectativa contenida. La presidenta de la Mesa Directiva, diputada Kenia López Rabadán, abrió la jornada anunciando una semana “muy productiva”, marcada por la discusión y eventual aprobación de entre 10 y 11 dictámenes construidos desde todas las fuerzas políticas, un hecho poco común en tiempos de polarización. Entre ellos destaca el que endurece las penas por el reclutamiento forzado de niñas, niños y adolescentes, una propuesta que eleva las sanciones de 7 a 12 años hasta 20 años de prisión, bajo el argumento de que “quien roba la infancia debe enfrentar todo el peso de la ley” .
Mientras los dictámenes avanzan, la atmósfera legislativa está atravesada por una tensión mayor: la inminente —pero aún ausente— iniciativa de reforma electoral enviada por la Presidencia de la República. López Rabadán confirmó que, pese a la larga espera del día anterior, el documento no había llegado y que, en cuanto ocurra, será publicado de inmediato en la Gaceta para garantizar “máxima publicidad” y conocimiento pleno de los 500 legisladores y de la ciudadanía. Recordó que la reforma, de aprobarse, impactaría a 134 millones de mexicanos, por lo que su discusión deberá seguir estrictamente el Reglamento y los tiempos legales, sin fast track ni presiones externas .
En los pasillos, la incertidumbre sobre el contenido y el alcance de la iniciativa alimenta lecturas políticas. La diputada insistió en que cualquier reforma electoral debe construirse escuchando a todas las voces y, de ser posible, resolverse por unanimidad. Subrayó que la democracia, los contrapesos y la pluralidad no son temas menores, pues su debilitamiento —dijo— deriva en retrocesos que afectan salud, educación, seguridad y movilidad, como ha ocurrido en países con tendencias autoritarias .
El calendario legislativo también está marcado por el 8 de marzo. López Rabadán adelantó que habrá una sesión solemne para reconocer el trabajo de las mujeres en todos los ámbitos y que se enlistarán dictámenes orientados a fortalecer sus derechos, desde la igualdad sustantiva hasta el acceso efectivo a servicios de salud. Sin embargo, reconoció que la realidad sigue golpeando: continúan los feminicidios, las desapariciones y la violencia contra madres buscadoras, quienes “no han llegado” a la justicia ni a la protección del Estado .
En medio de este panorama, surgió la pregunta inevitable: ¿acompañará el PAN la reforma electoral si incorpora el combate al crimen organizado en los procesos electorales? La diputada fue tajante: votará conforme lo determine su partido. Recordó que en su decálogo planteó dos líneas rojas: impedir que el crimen organizado intervenga en las elecciones y garantizar que los programas sociales no se utilicen como mecanismo de coerción del voto. Cualquier postura, dijo, dependerá del texto final de la iniciativa, aún desconocido .
La jornada legislativa avanza entre dictámenes, discursos y compromisos, pero también entre silencios que pesan. La iniciativa presidencial no llega, los tiempos se acortan y el país observa. En San Lázaro, la expectativa se convierte en el pulso que marca el ritmo político de la semana.

