Rodrigo Guerra: América Latina vive un rechazo al poder y normaliza la violencia

by Enlace Noticias

América Latina concentra casi la mitad de la población católica mundial y atraviesa una etapa de cambios políticos, crisis de seguridad y transformaciones sociales que, de acuerdo con Rodrigo Guerra López, secretario del Pontificio Consejo para América Latina, no pueden explicarse únicamente por un giro ideológico hacia la derecha o la izquierda.

En entrevista con el Semanario de Guadalajara, Guerra López sostuvo que los recientes cambios políticos registrados en países como Colombia, Perú y Chile responden, en buena medida, al rechazo de la población hacia gobiernos anteriores, la corrupción y el alejamiento de las clases dirigentes respecto de la sociedad.

“La gente está harta de la corrupción y del aburguesamiento de las clases dirigentes, independientemente de que sean de derecha o izquierda”, afirmó.

El funcionario vaticano consideró que los cambios políticos que vive la región no necesariamente representan una transformación ideológica de fondo, sino una respuesta electoral frente a gobiernos anteriores.

En ese sentido, puso como ejemplos los cambios electorales registrados en Argentina y México. Sostuvo que quienes votaron por Cristina Fernández de Kirchner posteriormente respaldaron a Javier Milei, mientras que, según su interpretación, los resultados electorales que llevaron a Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum a la Presidencia de México estuvieron relacionados con el rechazo a los gobiernos anteriores y sus escándalos y deficiencias.

Guerra López planteó que uno de los principales problemas de la región es la distancia entre las élites políticas y religiosas y las comunidades.

“El gran asunto a corregir, donde todos tenemos responsabilidad, es reconectar a nuestros dirigentes civiles y eclesiales con la vida de nuestro pueblo”, señaló, al recuperar la expresión del papa Francisco sobre la necesidad de contar con “pastores con olor a oveja” y trasladarla al ámbito político como la exigencia de gobernantes que sirvan al pueblo desde el pueblo.

La violencia se convirtió en parte de la cotidianidad

El secretario del Pontificio Consejo para América Latina también advirtió sobre la normalización de la violencia y la desigualdad en México.

“Ya no nos horroriza que, de repente, haya diez personas ejecutadas en Zacatecas”, afirmó. Señaló que hechos de violencia pueden ocupar la conversación pública durante un día y después ser desplazados por otros acontecimientos.

A su juicio, la repetición de estos hechos ha generado una pérdida de capacidad para reaccionar ante problemas que deberían provocar preocupación social.

“Tenemos muy normalizados estos vicios, como la desigualdad y la violencia”, sostuvo.

En materia migratoria, Guerra recordó una postura expresada por el papa Francisco antes de su muerte, cuando pidió a los obispos de Estados Unidos reconocer la dignidad y los derechos humanos fundamentales de las personas migrantes, incluso de aquellas que se encuentran en situación irregular.

León XIV y la experiencia latinoamericana

Sobre el pontificado de León XIV, Guerra López destacó su experiencia pastoral en Perú y sostuvo que el actual Papa representa el segundo pontífice latinoamericano.

Robert Prevost, explicó, decidió vivir en Chiclayo, Perú, donde fue misionero y posteriormente obispo. Para Guerra, esa experiencia latinoamericana no fue circunstancial, sino resultado de una decisión de vida.

Lo definió como un misionero con una espiritualidad vinculada con San Agustín de Hipona y sostuvo que su propuesta pastoral no se limita a causas sociales como el medio ambiente, la Amazonía, los migrantes, la reconciliación o los derechos humanos.

Según Guerra, León XIV plantea que la acción social de la Iglesia debe estar acompañada por conversión, oración y vida espiritual.

América Latina también transforma al catolicismo europeo

Guerra López sostuvo que la migración latinoamericana está modificando las dinámicas religiosas de Europa.

Explicó que comunidades de venezolanos, peruanos y haitianos han llevado sus prácticas religiosas a países europeos y que esas expresiones están generando cambios en comunidades locales.

Puso como ejemplo la celebración del Señor de los Milagros por parte de la comunidad peruana en Italia, donde las procesiones y expresiones religiosas latinoamericanas han adquirido presencia en distintas localidades.

“Hay un proceso extraño, pero real”, afirmó, al señalar que la migración también puede convertirse en una vía de evangelización para Europa.

Defiende una Iglesia latinoamericana alejada del “pedigrí” religioso

El funcionario rechazó la idea de que el catolicismo latinoamericano sea una expresión religiosa de menor nivel por su vínculo con la religiosidad popular.

Cuestionó la visión que identifica la madurez del catolicismo con una formación teológica académica y sostuvo que la experiencia religiosa de las comunidades latinoamericanas no puede medirse únicamente por el conocimiento doctrinal.

“Ser cristiano no significa cumplir una lista de pendientes de pureza o un ‘pedigrí’ ético”, afirmó.

Guerra sostuvo que la Iglesia latinoamericana es una comunidad marcada por tradiciones y problemas sociales, y defendió el valor de las expresiones populares de fe. Como ejemplo, planteó que el acercamiento de una persona alejada de la Iglesia a la Virgen de Guadalupe puede tener un significado pastoral mayor que una producción teológica elaborada desde un espacio académico.

Cercanía con la población, el llamado “modelo Querétaro”

Al referirse a Querétaro, Guerra López atribuyó parte de la estabilidad social de la entidad a la cercanía de sus obispos con la población.

Mencionó al obispo Mario de Gasperín y sostuvo que, al revisar la historia episcopal de Querétaro, se encuentran dirigentes religiosos que han mantenido una relación cercana con sus comunidades.

“El factor clave es la cercanía”, afirmó, al considerar que el vínculo con la población puede tener mayor peso que la capacidad de los dirigentes para desempeñarse como oradores o políticos.

Para acercar a los jóvenes al catolicismo, el funcionario identificó como referentes el Documento de Aparecida, aprobado en 2007, y la exhortación apostólica Evangelii Gaudium, publicada en 2013.

Sostuvo que ambos planteamientos proponen comunidades misioneras de discipulado y una relación con los jóvenes basada en la pertenencia y la fraternidad, más que en discursos teóricos o moralistas.

Guerra López señaló que América Latina mantiene un peso central dentro de la Iglesia católica mundial. Afirmó que cerca de la mitad de los católicos del mundo se encuentran en la región y destacó la presencia latinoamericana en Estados Unidos y Europa.

Entre los ejemplos citó la creciente presencia de la celebración de la Virgen de Guadalupe en Nueva York y las diferencias entre las dimensiones de las parroquias mexicanas y las comunidades religiosas europeas.

Rodrigo Guerra López es un laico mexicano, secretario del organismo vaticano encargado de América Latina desde 2020. Es doctor en Filosofía, autor o coautor de 35 libros y ha participado en organismos vinculados con la Iglesia católica y el análisis social.

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