Los Rieleros de Aguascalientes volvieron a encontrarse con un obstáculo que ha aparecido en distintos momentos de la temporada: la falta de producción ofensiva. La noche del miércoles, la novena hidrocálida fue limitada a tres imparables y terminó cayendo 6-0 ante los Tecos de los Dos Laredos en el Uni-Trade Stadium, resultado que igualó la serie y frenó el impulso que había generado el triunfo del primer compromiso.
Desde los primeros episodios, el encuentro se inclinó hacia el lado de los locales gracias al dominio del abridor Daniel Mengden, quien controló a la ofensiva de Aguascalientes durante más de seis entradas y construyó una salida que marcó el rumbo del partido.
A pesar de la derrota, los Rieleros tuvieron una oportunidad temprana para modificar la historia del encuentro. En la segunda entrada, Maikel Serrano y Matthew Batten conectaron imparables consecutivos para colocar corredores en circulación sin outs. Era el primer momento de presión para el pitcheo de Tecos.
Sin embargo, Mengden respondió cuando más lo necesitaba su equipo. El derecho retiró la amenaza con dos elevados y una rola al cuadro, evitando daño y manteniendo el juego sin anotaciones.
La oportunidad desperdiciada resultó costosa.
En la parte baja de ese mismo episodio, Francisco Arcia encontró un lanzamiento y lo envió por encima de la barda del jardín derecho. El cuadrangular de dos carreras, llevándose por delante a Luis de los Santos, colocó el marcador 2-0 y abrió el camino para la ofensiva emplumada.
La situación se complicó todavía más para el abridor de Rieleros, Harol González, en el tercer capítulo. Harold Ramírez abrió la ofensiva con doblete y posteriormente anotó gracias a un infield hit de Luis de los Santos, ampliando la ventaja local a 3-0.
Mientras Tecos aprovechaba sus oportunidades, la ofensiva hidrocálida seguía sin encontrar la fórmula para romper el dominio del abridor rival.
El cuarto episodio terminó por ampliar la diferencia. Francisco Arcia volvió a aparecer en el marcador impulsado por Harold Ramírez y posteriormente Jesús Castillo escribió un nuevo capítulo en su trayectoria profesional al conectar la producción número mil 500 de su carrera, enviando al plato a Ryan Aguilar para colocar el 5-0.
La anotación tuvo un significado especial para la organización fronteriza, pero para Rieleros representó una desventaja cada vez más difícil de remontar ante un cuerpo de pitcheo que mantenía el control absoluto del encuentro.
Harol González dejó el juego después de tres entradas y un tercio de labor. El derecho cargó con la derrota tras permitir diez imparables y cinco carreras limpias. El relevo encabezado por Adrián Almeida y Mario García logró contener parcialmente el daño, pero la ofensiva continuó sin respuesta.
La última anotación del encuentro llegó en la séptima entrada. Luis de los Santos conectó un doblete al jardín izquierdo, avanzó hasta la antesala por un envío descontrolado y posteriormente anotó con un passed ball de Carlos Mendívil para establecer el 6-0 definitivo.
La actuación de Mengden terminó siendo la principal diferencia entre ambos equipos. El lanzador de Tecos trabajó seis entradas y un tercio, permitió apenas tres imparables, otorgó dos bases por bolas y recetó nueve ponches. Después aparecieron Rio Gómez, Taylor Williams y Darío Gardea para completar la segunda blanqueada de la temporada para la organización binacional.
Para Rieleros, el encuentro dejó señales que analizar. El equipo sumó su cuarto partido de la campaña sin anotar carrera y vio cortada la posibilidad de asegurar la serie desde el segundo juego. Además, la ofensiva no logró capitalizar las pocas oportunidades que generó frente al pitcheo rival.
Con la derrota, Aguascalientes dejó su marca en 21 victorias y 20 derrotas, mientras que Tecos mejoró a 19-22 y rompió una racha de cuatro descalabros consecutivos.
Ahora la serie queda abierta para el encuentro definitivo. Rieleros buscará recuperar la producción ofensiva y regresar a la senda del triunfo cuando envíe al montículo al dominicano Óscar de la Cruz, quien enfrentará a Tyler Ivey en el duelo que definirá al ganador de la confrontación.
Después de una noche en la que el bateo no encontró respuestas y el pitcheo rival controló cada amenaza, la novena hidrocálida tendrá una nueva oportunidad para demostrar capacidad de reacción en territorio fronterizo.

