El dirigente de Revolución Social, René Valencia, afirmó que el ataque armado que sufrió el pasado fin de semana no corresponde a un montaje ni a un intento de robo de vehículo, sino a una agresión directa atribuida a un grupo delictivo. Durante su declaración, sostuvo que los agresores portaban chalecos con las siglas del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Valencia relató que el ataque ocurrió cuando regresaba de Ixtapa Zihuatanejo acompañado de su familia. Explicó que al llegar a Erongarícuaro dejó a su madre y continuó su trayecto. Minutos después, una camioneta se le cerró y, al esquivarla, observó por el retrovisor cómo varios vehículos encajonaban a sus escoltas.
“Inmediatamente empiezo a escuchar fuertes ráfagas de disparos”, señaló.
Añadió que en ese momento pidió a su esposa que registrara los hechos:
“Mi señora, ¿sabes qué? Ponte a grabar, graba, graba, graba, graba, graba.”
Valencia aseguró que la agresión fue directa y no un intento de despojo del vehículo.
“Sé muy bien cuando te quieren robar un carro. ¿Quién se va a atrever a robar un carro trayendo una patrulla atrás?”, expresó.
Sobre las versiones que señalan un montaje, respondió:
“Que vayan, que acudan para ver si es un montaje. Que les pregunten a la gente si es un montaje.”
El dirigente describió que los agresores bloquearon la carretera y que tuvo que maniobrar en reversa para intentar escapar. Posteriormente ingresó a una comunidad cercana, donde abandonó la camioneta y se internó entre parcelas.
“Prepárate porque vamos a abandonar la camioneta y vamos a correr”, dijo a su esposa.
Durante su huida, afirmó que los agresores dispararon hacia la comunidad:
“Se agarran ahí a tirarles a la misma comunidad, ahí están los impactos de arma de fuego.”
Respecto a sus escoltas, relató que fueron sometidos por los agresores:
“Los encañonaron, los golpearon, los desarmaron, los subieron al cerro, los desnudaron, los grabaron.”
Añadió que los escoltas escucharon instrucciones por radio:
“Tírenlo con el 50.”
Valencia afirmó que los agresores portaban equipo especializado:
“Traían inhibidores de señal, traían portadoras, traían mucho armamento, muchísimos vehículos.”
Sobre la razón por la cual no lo privaron de la vida, declaró:
“Solamente Dios sabe por qué no me mataron.”
El dirigente agradeció el apoyo de la Guardia Nacional, el Ejército, la Marina y la Policía de Morelia, señalando que su presencia permitió que los agresores se replegaran.
“Eso sirvió muchísimo para que los delincuentes dejaran de seguirnos y cumplieran su objetivo que era quitarnos la vida.”
Finalmente, reiteró que el ataque no puede minimizarse:
“No se puede negar, no se puede ocultar, no se puede minimizar.”
Y sostuvo que continuará evaluando el futuro de su organización:
“La gente necesita quien alce la voz… lo que pasó el sábado fue un milagro.”

