La sesión solemne del Cabildo de Aguascalientes convocada para entregar la medalla “Aguas 450 años de orden, progreso y libertad” a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, derivó en un episodio de tensión política cuando la regidora Marta Cecilia Márquez Alvarado interrumpió el protocolo, tomó la palabra sin autorización y sostuvo un intercambio directo con el presidente municipal, Leonardo Montañez, en medio de llamados al orden y reclamos sobre la situación del agua en la ciudad.
La intervención de Márquez ocurrió mientras se pedía a los presentes permitir el mensaje de la invitada internacional. En ese momento, la regidora se colocó frente al presidium y exigió el uso de la voz. “Dame el uso de la voz, por eso. Me lo pedí desde hace rato y me dijiste que no. Entonces, no me voy a quitar. No me voy a quitar. La gente está sin agua y tú te burlas de ellos”, afirmó, manteniéndose de pie pese a las solicitudes reiteradas para que regresara a su lugar.
El presidente municipal realizó un llamado formal al orden, sustentado en el artículo 47 del Código Municipal, señalando: “Regidora Marta Márquez, le hago un llamado, por favor, a comportarse”. Sin embargo, la regidora continuó hablando y sostuvo que se le estaba negando un derecho. “Qué lástima que hayan sido testigos todas y todos ustedes de este momento en donde se me violentó, se me amenazó”, expresó ante autoridades municipales, estatales y la comitiva madrileña.
Durante su intervención, Márquez recurrió incluso a una estrofa del Himno de Aguascalientes para justificar su postura: “Si el traidor a la lid nos provoca, arma el hombro a vencer o morir. Que el rehusar, si el clarín nos convoca, es afrenta en el mundo vivir”. Con ello, afirmó que su presencia en el estrado respondía a un deber político y moral.
La regidora dirigió parte de su mensaje directamente a Isabel Díaz Ayuso. “Presidenta Isabel Díaz Ayuso, sea usted bienvenida a la Ciudad de Aguascalientes, una ciudad que es famosa a nivel internacional, pero por un gran fraude que se llevó a cabo en esta ciudad. El fraude de Next Energy”, dijo. Añadió que, a su juicio, la visita de la mandataria madrileña estaba siendo utilizada con fines políticos: “Usted está siendo hoy utilizada por un gobierno panista para tratar de vender la idea de que en este estado y en esta ciudad se respeta la vida y la familia”.
Márquez también afirmó que la invitada internacional estaba rodeada de actores políticos que, según su dicho, habían impulsado decisiones legislativas controvertidas. “Quiero decirle que está usted rodeada de políticos corruptos, de políticos que utilizaron el Congreso del Estado… para aprobar el aborto aquí en Aguascalientes, que utilizaron marchas y manifestaciones a favor y en contra del aborto para aprobar deuda”, sostuvo.
La regidora extendió su crítica al contexto local, señalando que la falta de agua en diversas colonias era un problema urgente. “Las familias no tienen agua, son múltiples y múltiples las colonias. Busque las notas”, afirmó. También acusó presuntos actos de represión: “El día de antier, el secretario de seguridad pública llevó a la cárcel a unas personas por exigir agua. Estamos en un nivel de autoritarismo en el estado de Aguascalientes y en el municipio”.
En su discurso, Márquez defendió al partido Morena y a la presidenta de México. “En México el único partido vivo, el único partido democrático se llama Morena. ¿Les guste o no les guste?”, dijo. Añadió: “Estamos orgullosos de nuestra presidenta de México, la presidenta Claudia Sheinbaum, la que ha disminuido la pobreza en más de un 13%”.
La regidora también cuestionó la pertinencia de la condecoración otorgada a Díaz Ayuso. “Aquí se le está festejando y se le está celebrando, discúlpeme, a una persona que no es mexicana, mientras las familias de Aguascalientes están sin agua”, expresó. Y concluyó con una frase dirigida al alcalde: “Así que póngase a trabajar, alcalde”.
La intervención de Márquez se prolongó pese a los llamados del presidente municipal para que concluyera. “Concluya, por favor, regidora. Ya se le dio su tiempo y se le respetó”, insistió Montañez. La regidora respondió: “Hablaré cuando se me permita”, manteniendo su postura hasta cerrar su mensaje.
El episodio generó un contraste evidente con el carácter solemne de la sesión, que incluía la presencia de la gobernadora del estado, la presidenta del Supremo Tribunal de Justicia, el presidente del Congreso local y la comitiva oficial de Madrid. La irrupción alteró el protocolo, interrumpió el desarrollo del acto y obligó a las autoridades a realizar llamados formales al orden para restablecer la sesión.
La conducta de la regidora, su permanencia frente al presidium y la negativa a regresar a su lugar marcaron el momento más tenso del evento, convirtiendo un acto institucional en un escenario de confrontación política. Su intervención, cargada de señalamientos directos, denuncias sobre servicios públicos y acusaciones contra autoridades locales, desplazó temporalmente el propósito original de la ceremonia y generó un episodio que quedó registrado ante autoridades, invitados internacionales y medios de comunicación.

