Los Las Vegas Raiders remontaron una desventaja de 17 puntos y derrotaron 22-20 a los Houston Texans, en un partido de pretemporada que volvió a exhibir problemas en la protección al quarterback, pero también una respuesta defensiva y ofensiva en la segunda mitad.
El encuentro reflejó parte de lo ocurrido durante la práctica conjunta del martes entre ambos equipos. Las dificultades que los Raiders mostraron entonces volvieron a aparecer durante los primeros minutos del partido, pero el equipo logró corregir durante la segunda mitad y dejó sin puntos a Houston después del descanso.
“Hay mucho que pulir, mucho que mejorar”, reconoció Klint Kubiak después de conseguir su primera victoria como entrenador en jefe. “Pero qué gran garra demostramos en la segunda mitad”.
La remontada permitió a Las Vegas cerrar el partido con una ofensiva de 96 yardas encabezada por Aidan O’Connell, quien conectó con Brandon Johnson para una ganancia de 33 yardas y posteriormente consiguió el touchdown de la victoria con una carrera desde la yarda uno.
Mendoza enfrenta problemas bajo presión
El partido también dejó elementos para la evaluación del quarterback novato Fernando Mendoza, quien volvió a enfrentar dificultades cuando Houston incrementó la presión sobre la línea ofensiva.
Mendoza fue capturado una vez por el novato Kayden McDonald, recibió cinco golpes en el bolsillo de protección y lanzó una intercepción mientras era presionado por Woody Woodaz. La jugada terminó en touchdown para los Texans.
El quarterback asumió la responsabilidad y señaló que la experiencia le mostró el nivel de exigencia que representa la NFL.
“Me di cuenta de que aún me queda mucho por aprender”, dijo Mendoza. “Aunque tal vez haya tenido éxito en otro nivel, este nivel es un paso más allá y los márgenes son mínimos. Un pequeño error puede provocar una catástrofe”.
Para el quarterback, el objetivo inmediato es convertir esos errores en aprendizaje y mejorar su capacidad para responder cuando la defensa modifica sus esquemas de presión.
Washington vuelve a producir
Uno de los puntos de continuidad para Las Vegas fue Mike Washington Jr., quien volvió a generar producción por tierra después de haber acumulado 63 yardas en su debut de pretemporada ante los Arizona Cardinals.
Contra Houston, el corredor seleccionado en la cuarta ronda terminó con 56 yardas en nueve acarreos. Su primera participación del partido produjo una carrera de 33 yardas que dejó a los Raiders cerca de la zona de anotación.
Washington atribuyó la actuación a lo observado durante la práctica conjunta.
“Después de ver el video, supe que podía hacer lo mismo en un partido. Simplemente tenía que repetir en el partido todo lo que hacía en los entrenamientos”, explicó.
Dylan Laube también contribuyó con 37 yardas en seis acarreos y un touchdown, mientras que Dare Ogunbowale, exjugador de Houston, consiguió una anotación de 19 yardas que acercó a Las Vegas en el marcador.
La defensa cambia después del descanso
La diferencia entre las dos mitades fue evidente en el desempeño defensivo.
Los Texans anotaron 20 puntos antes del descanso, pero los Raiders lograron mantenerlos en cero durante la segunda mitad. Patrick Johnson y Jahfari Harvey consiguieron capturas que contribuyeron al cambio en el comportamiento de la defensa.
Johnson consideró que el trabajo realizado durante la semana tuvo una relación directa con la respuesta del equipo.
“Entrenamos con protecciones tres veces la semana pasada, preparándonos para esta práctica conjunta y luego para este partido”, explicó. “Creo que todo lo que hicimos durante la semana se vio reflejado esta noche”.
La defensa pasó de permitir 20 puntos a cerrar el partido sin conceder una anotación después del descanso, mientras la ofensiva comenzó a encontrar espacios para reducir progresivamente la diferencia.
O’Connell conduce la remontada
Con el marcador en contra y el tiempo avanzando, O’Connell tomó el control de la ofensiva en una serie de 96 yardas que terminó definiendo el partido.
El quarterback conectó con Brandon Johnson para 33 yardas por el centro del campo y después sorprendió a la defensa con una carrera desde la yarda uno para colocar a los Raiders arriba en el marcador.
“Creo que el equipo hizo un gran trabajo. Lucharon hasta el final. Todos se entregaron”, dijo O’Connell. “Recibimos ánimos incluso de los que no jugaban y, obviamente, de los que sí jugaban; terminar así fue fantástico”.
El resultado no elimina las interrogantes que acompañaron a Las Vegas durante la semana, particularmente en la protección del quarterback y en la capacidad para enfrentar las presiones defensivas. Sin embargo, la segunda mitad permitió al equipo cerrar con una respuesta después de haber quedado 17 puntos abajo.
Los Raiders ahora dirigirán su atención a su último partido de pretemporada, frente a los San Francisco 49ers, en el que continuarán las evaluaciones para definir la plantilla antes del inicio de la temporada regular.

