El dirigente estatal del PRI en Michoacán, Guillermo Valencia, afirmó que la reciente remoción de consejeros del Instituto Electoral de Michoacán (IEM) constituye un acto de control político impulsado por el exalcalde de Morelia, Raúl Morón. Durante la conferencia semanal del partido, Valencia sostuvo que la decisión del Instituto Nacional Electoral (INE) responde a una “revancha” por la cancelación de la candidatura de Morón en 2021.
Valencia señaló que la sanción aplicada a los consejeros del IEM es “desproporcional” y que el error que se les atribuye corresponde al Congreso del Estado: “La sanción es totalmente desproporcional… el error fue del Congreso por no designar contralor, no de los consejeros”. Añadió que el PRI impugnará la resolución y llamó a los consejeros afectados a presentar un juicio para la protección de sus derechos político-electorales.
El dirigente afirmó que la remoción forma parte de una estrategia para controlar el proceso electoral de 2027: “Tiene ya el control del árbitro. Tiene el control del árbitro… ahora ya tiene el INE, ya tiene el Instituto Electoral. Pues es Morón”. Sostuvo que la medida busca influir en la organización de las próximas elecciones: “Michoacán es un laboratorio… están midiendo la reacción de la gente porque lo que está en riesgo es la democracia”.
Valencia también respondió a señalamientos del entorno de Morón, quienes lo han acusado de vínculos con grupos delictivos: “El vocero de Morón me dice ‘cállate, templario’… son las mismas acusaciones de hace 12 o 14 años”. Añadió que cuenta con información que hará pública: “Tengo información que voy a hacer pública… incluso relacionada con investigaciones en otro país”.
El dirigente afirmó que acudirá a las autoridades sin necesidad de citatorios: “Yo voy a ir a la Fiscalía General de la República y a la fiscalía estatal… no necesito que me citen”.

