Cuatro temporadas después de su retiro, Ben Roethlisberger volvió al centro de la conversación en Pittsburgh, no por su desempeño en el campo, sino por las críticas directas de un excompañero que compartió con él el camino al Super Bowl XL. Joey Porter Sr., figura emblemática de la defensiva de los Steelers y posteriormente entrenador asistente del equipo, cuestionó públicamente al exmariscal de campo y a James Harrison por sus recientes comentarios sobre el entrenador Mike Tomlin y la organización.
Las declaraciones surgieron durante la participación de Porter en el pódcast “Not Just Football”, conducido por Cameron Heyward. Ahí, el exapoyador expresó su inconformidad con lo dicho por Roethlisberger y Harrison sobre la situación interna del equipo la temporada pasada, y fue más allá al señalar que el comportamiento del exmariscal dentro del vestuario no correspondía al de un líder.
Porter afirmó que Roethlisberger “rompió la hermandad” y sostuvo que, pese a haber ganado un campeonato juntos, no lo consideraba un buen compañero. Recordó episodios en los que Big Ben se negó a firmar recuerdos para jugadores veteranos, una práctica habitual en los vestuarios de la NFL, lo que generó molestia entre varios integrantes del equipo. También aseguró que Roethlisberger no habría sido elegido capitán por sus compañeros y que su designación se debió únicamente a los entrenadores.
Las críticas no se limitaron al mariscal de campo. Porter también cuestionó a Harrison por revelar conversaciones personales con Tomlin y por minimizar la influencia del entrenador en su carrera, recordando que fue Bill Cowher quien lo cortó en tres ocasiones antes de consolidarse bajo la dirección del actual coach.
El origen del conflicto reciente se remonta a comentarios de Roethlisberger en su propio pódcast, donde sugirió que Pittsburgh necesitaba una “limpieza” interna. Aunque posteriormente suavizó su postura durante su ingreso al Salón de Honor de los Steelers, las palabras no pasaron desapercibidas para Porter, quien consideró que dañaban la imagen del equipo y de su entrenador.
En medio de este cruce de declaraciones, la organización enfrenta una temporada baja marcada por decisiones clave, entre ellas la definición del futuro en la posición de mariscal de campo. El nuevo entrenador, Mike McCarthy, podría verse obligado a intervenir para evitar que las tensiones entre figuras históricas del equipo se conviertan en un distractor adicional en un momento de transición para la franquicia.

