La tarde en el Romo Chávez tomó un matiz distinto cuando los Rieleros de Aguascalientes confirmaron una de las incorporaciones más llamativas de su armado para la temporada 2026: el infielder venezolano Anthony Piñero, procedente de los Leones de Yucatán, aterriza en el roster hidrocálido como una pieza que promete profundidad, movilidad y oficio en el cuadro interior. Con apenas 26 años, nacido en Bejuma, Venezuela, Piñero carga una trayectoria que combina el rigor de las Ligas Menores de Estados Unidos, el ritmo del circuito veraniego mexicano y la exigencia de la pelota invernal, un recorrido que los Rieleros consideran ideal para apuntalar una campaña que exige consistencia desde el primer lanzamiento.
Firmado por los Boston Red Sox en 2015, Piñero inició su camino profesional en el béisbol organizado con el sello de la disciplina y el desarrollo progresivo. Más tarde, su tránsito por el sistema de los Milwaukee Brewers entre 2016 y 2022 le permitió acumular más de 1,100 turnos al bate en MiLB, donde dejó un promedio de .228, nueve cuadrangulares, 117 carreras impulsadas y 41 bases robadas, números que hablan de un jugador capaz de combinar contacto, velocidad y generación de juego ofensivo. Su paso por la liga invernal venezolana, especialmente con Caribes de Anzoátegui, reforzó su temple competitivo en escenarios de alta presión, afinando herramientas que hoy lo convierten en un pelotero más completo.
En 2025, ya con los Leones de Yucatán, Piñero firmó una actuación sólida como jugador de profundidad, superando los 25 hits, bateando cerca de .273 y produciendo 18 carreras, rendimiento que le abrió espacio en el lineup y confirmó su capacidad para responder cuando el juego lo exige. Su versatilidad en el infield es una de sus credenciales más valiosas: aunque su posición natural es el campocorto, ha demostrado solvencia en otras zonas del cuadro, lo que ofrece al cuerpo técnico de los Rieleros una gama más amplia de ajustes tácticos conforme avance la temporada.
Disciplina en el plato, habilidad para poner la pelota en juego y un enfoque ofensivo orientado a la ejecución situacional son rasgos que han acompañado su carrera. Piñero no es un bateador de poder desbordado, pero su velocidad, agilidad y lectura del juego le permiten generar presión constante en las bases, ya sea avanzando corredores, provocando errores o abriendo oportunidades de robo. Su impacto no siempre aparece en los reflectores, pero sí en los momentos donde la precisión define el rumbo de un encuentro.
Para los Rieleros, la llegada de Piñero representa más que un movimiento de roster: es la apuesta por un jugador que aporta madurez, competitividad interna y una versatilidad que puede inclinar partidos cerrados. En un equipo que busca consolidarse entre los protagonistas de la Liga Mexicana de Béisbol, el venezolano se perfila como un engrane capaz de sostener el ritmo defensivo y aportar en la ofensiva situacional, elementos que podrían marcar la diferencia en una temporada donde cada detalle cuenta.

