Cadillac vivió un Gran Premio de Canadá marcado por decisiones estratégicas fallidas y problemas mecánicos que condicionaron por completo el rendimiento de sus dos pilotos. La elección de neumáticos intermedios al inicio —una apuesta que se tomó bajo condiciones cambiantes— dejó a Sergio Pérez y Valtteri Bottas con una vuelta de desventaja desde los primeros giros, obligándolos a remar contracorriente en una carrera que pronto se volvió cuesta arriba.
El momento más crítico llegó para Pérez cuando, en plena recuperación y tras adelantar a Esteban Ocon, su suspensión delantera cedió al entrar en boxes, provocando su abandono inmediato. El mexicano había mostrado ritmo competitivo y se mantenía en la lucha por posiciones en la zona media, pero la falla terminó con su avance. “Todo iba bien… nos estábamos recuperando y estábamos en la lucha”, explicó. Añadió que, pese al resultado, “ha sido nuestro fin de semana más competitivo desde el inicio de la temporada”, destacando el progreso del equipo y la necesidad de “optimizar la parte operativa”.
Bottas tampoco encontró estabilidad. El finlandés sufrió con el sobreviraje durante toda la carrera y recibió una penalización por exceder la velocidad en el pit lane, lo que lo relegó aún más en la clasificación. Terminó 16º y reconoció que el equipo debe investigar los problemas de equilibrio del coche. “Ha sido un día largo y duro… no pudimos corregir el sobreviraje de ninguna manera”, señaló, aunque insistió en que Cadillac avanza “paso a paso”.
Desde el muro, el director del equipo, Graeme Lowdon, subrayó que, pese a las dificultades, el fin de semana dejó señales de avance. “Ha sido nuestro fin de semana más competitivo hasta la fecha”, afirmó. Destacó que las mejoras introducidas permitieron al equipo acercarse al ritmo de la zona media, aunque reconoció que aún deben pulir aspectos operativos. “Todo lo que hacemos es nuevo… Mónaco será un desafío muy diferente”, añadió.
El paso de Cadillac por Montreal dejó una mezcla de frustración y aprendizaje. El ritmo mostrado por Pérez antes del abandono y la capacidad del equipo para mantenerse en la pelea en ciertos tramos confirman que el proyecto avanza, pero también que los errores estratégicos y las fallas mecánicas siguen costando puntos valiosos en una temporada donde cada detalle pesa.

