El Papa León XIV reiteró el llamado de la Santa Sede a fortalecer el diálogo internacional sobre el desarrollo de la inteligencia artificial y advirtió sobre los riesgos que representa el uso indebido de estas tecnologías para la persona humana, en un mensaje dirigido a los participantes de la AI for Good Global Summit 2026.
El documento, difundido este 8 de julio y firmado por el cardenal secretario de Estado, Pietro Parolin, fue enviado con motivo de la cumbre organizada por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), en colaboración con diversas agencias de las Naciones Unidas y el Gobierno de Suiza, encuentro que se desarrolla del 7 al 10 de julio.
En su mensaje, el Pontífice afirmó que el mundo atraviesa un «cambio epocal» impulsado por el desarrollo acelerado de las nuevas tecnologías, escenario que exige abrir espacios de diálogo para identificar «nuevos caminos para el bien común» y garantizar una vida digna para todas las personas.
León XIV explicó que la encíclica Magnifica humanitas, dedicada al impacto de la inteligencia artificial, nació a partir de la escucha de científicos, ingenieros, responsables de políticas públicas, docentes y familias preocupadas por las implicaciones del avance tecnológico.
El Papa señaló que muchos especialistas trabajan con el propósito de desarrollar herramientas capaces de aliviar el sufrimiento humano, mientras autoridades públicas buscan establecer normas que regulen el uso de estas tecnologías.
No obstante, indicó que también recibió testimonios que alertan sobre posibles abusos en el uso de algoritmos y sobre la «pérdida de la acción humana» en ámbitos considerados fundamentales, una preocupación que motivó la elaboración del documento pontificio.
El mensaje sostiene que el desarrollo tecnológico debe mantenerse vinculado a la responsabilidad ética y al respeto de la dignidad humana, evitando que las decisiones de mayor impacto queden completamente delegadas a sistemas automatizados.
Al dirigirse a los asistentes de la cumbre, León XIV manifestó la disposición permanente de la Santa Sede para participar en el diálogo internacional sobre inteligencia artificial y expresó su deseo de que los trabajos del encuentro contribuyan a construir acuerdos orientados al servicio de la humanidad.
El Pontífice concluyó asegurando sus oraciones para que los debates sean «constructivos y enriquecedores» y permitan avanzar hacia un modelo de innovación tecnológica que coloque a la persona y al bien común en el centro del desarrollo de la inteligencia artificial.

