El Papa León XIV realizó este lunes una visita privada a la Abadía de Montecassino, en Italia, donde dedicó un momento de oración ante la tumba de San Benito y elevó una plegaria por la paz en las regiones del mundo que enfrentan conflictos armados y hechos de violencia.
De acuerdo con la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el Pontífice acudió al histórico monasterio benedictino para encomendar a San Benito su petición por las poblaciones afectadas por el derramamiento de sangre y las guerras que continúan en distintas partes del mundo.
El gesto se produce en un contexto internacional marcado por diversos conflictos que mantienen abierta la preocupación de la Santa Sede respecto a las consecuencias humanitarias derivadas de la violencia y los enfrentamientos armados.
Tras el momento de oración, el Papa compartió el almuerzo con la comunidad monástica de Montecassino como parte de la visita pastoral de carácter privado.
Concluidas las actividades, León XIV regresó a Castel Gandolfo, residencia donde permanece durante su periodo de descanso de verano y en la que permanecerá hasta el próximo 27 de julio, según informó el Vaticano.
La Abadía de Montecassino, ubicada a aproximadamente dos horas de Roma, ocupa un lugar central en la historia del monacato occidental. El monasterio fue fundado en el año 529 por San Benito de Nursia, considerado el fundador de la Orden Benedictina y patrono de Europa.
La visita del Pontífice mantiene la línea de los llamados realizados por la Santa Sede para impulsar iniciativas de diálogo y reconciliación en escenarios de conflicto, colocando nuevamente la paz como uno de los principales ejes del mensaje del Vaticano en el ámbito internacional.

