Legisladores y dirigentes del Partido Acción Nacional (PAN) responsabilizaron al Gobierno Federal y a Morena de la incertidumbre generada en torno al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), al sostener que las decisiones políticas de la actual administración han afectado la relación comercial con los socios de Norteamérica.
En un posicionamiento público, la diputada federal Paulina Rubio afirmó que el anuncio realizado por el gobierno de Estados Unidos sobre el acuerdo comercial es consecuencia de lo que calificó como un deterioro institucional en México durante los gobiernos de la Cuarta Transformación.
La legisladora señaló que Morena «ha destruido el sistema de salud, la economía, la democracia, el sistema educativo y el sistema de Justicia», y sostuvo que ahora también se pone en riesgo «un importantísimo aparato comercial que permitía el progreso de todas las naciones y, por supuesto, con mayor énfasis en nuestro país».
Rubio aseguró que el país enfrenta el resultado de «décadas y décadas de trabajo de los mexicanos» para consolidar a México como una potencia comercial y acusó al partido gobernante de privilegiar intereses políticos por encima de la estabilidad económica.
«Lo que hoy vemos es el desinterés de Morena y el interés de privilegiar a sus narcogobiernos, de privilegiar a sus delincuentes por encima de la estabilidad de las mexicanas y de los mexicanos», expresó.
La diputada también sostuvo que llevar posiciones ideológicas a la mesa de negociación con Estados Unidos afectó el intercambio comercial entre los tres países integrantes del tratado.
Por su parte, el diputado migrante del PAN, Raúl Torres Guerrero, afirmó que Morena priorizó la defensa de funcionarios y gobernantes vinculados, según sus dichos, con presuntos actos de corrupción y con el crimen organizado, antes que la estabilidad económica derivada del acuerdo comercial.
«Morena, por defender a sus narcopolíticos y preferir cuidar a sus narcogobernadores, puso primero a los narcos y a sus corruptos antes que el futuro comercial de más de 120 millones de mexicanos, más los mexicanos que radican en Estados Unidos y en Canadá», declaró.
El legislador recordó que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), vigente desde 1994 y posteriormente sustituido por el T-MEC, representó un instrumento para fortalecer la integración económica regional, y consideró que el actual proceso de revisión pudo haberse convertido en una oportunidad para consolidar la cooperación entre los tres países.
Torres Guerrero afirmó que el anuncio realizado por el presidente de Estados Unidos tendrá repercusiones tanto para los mexicanos que viven en territorio nacional como para quienes residen en la Unión Americana, debido a la estrecha relación económica entre ambas naciones.
Asimismo, señaló que el PAN propuso incorporar a la diáspora mexicana, a la oposición y a diversos sectores productivos en el proceso de revisión del T-MEC, además de solicitar información periódica sobre el avance de las negociaciones.
«Solicitamos desde siempre reportes y avances, pero esta información nunca se dio», sostuvo.
En el mismo posicionamiento, el consejero nacional del PAN, Rafael Calderón Jiménez, atribuyó parte de la situación al desempeño del exembajador de México en Estados Unidos, Esteban Moctezuma Barragán, al considerar que no incorporó la participación de la comunidad mexicana radicada en ese país durante las discusiones relacionadas con el acuerdo comercial.
Calderón sostuvo además que la negociación no logró una extensión de 16 años para el tratado y afirmó que el resultado representa un revés para la política comercial del Gobierno Federal.
Las declaraciones fueron emitidas en el contexto del debate generado por el anuncio del gobierno estadounidense sobre el proceso de revisión del T-MEC, tema que continúa ocupando la agenda política y legislativa mientras autoridades de ambos países mantienen previstas nuevas reuniones para abordar los asuntos bilaterales relacionados con el acuerdo comercial.

