PAN exige evaluar el rezago educativo y pide la renuncia de Mario Delgado

by Enlace Noticias

El presunto rezago lector que afecta a millones de estudiantes de educación primaria volvió a colocarse en el centro del debate político. Legisladores del Partido Acción Nacional (PAN) cuestionaron la política educativa del Gobierno Federal y exigieron la implementación de mecanismos de evaluación que permitan medir los resultados del aprendizaje en las aulas, al tiempo que solicitaron la renuncia del titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Mario Delgado Carrillo.

En conferencia de prensa, el diputado federal y vocero del Grupo Parlamentario del PAN, Federico Döring, advirtió que, con base en estimaciones de especialistas en pedagogía, más de 3.1 millones de estudiantes en México no estarían adquiriendo las habilidades básicas de lectura y escritura dentro del Sistema Educativo Nacional, lo que equivaldría a uno de cada dos menores de entre seis y ocho años de edad.

Ante este panorama, el legislador presentó una propuesta sustentada en tres ejes: fortalecer la capacitación docente en educación básica, establecer estímulos para los profesores que acrediten resultados en el aprendizaje de sus alumnos y crear un buzón nacional de quejas escolares que permita a madres y padres de familia denunciar irregularidades relacionadas con la impartición de clases, la falta de materiales o posibles omisiones de las autoridades educativas.

Döring cuestionó la ausencia de mecanismos públicos de medición al cierre del ciclo escolar y consideró que ello limita la posibilidad de evaluar las políticas educativas implementadas por el Gobierno Federal.

«Cerrar el ciclo escolar sin mediciones es grave, ya que eso debilita el proceso de mejora y de enseñanza de los estudiantes mexicanos de escuelas públicas», sostuvo el legislador, quien añadió que la falta de resultados nacionales representa un retroceso para el diseño y evaluación de las políticas públicas en materia educativa.

Asimismo, criticó las prioridades presupuestales del Ejecutivo Federal y acusó que la administración federal privilegia acuerdos con sectores sindicales sobre las necesidades educativas de la niñez mexicana.

«Tanto que presumen que la presidenta Sheinbaum es científica, pero en los hechos traiciona su convicción docente. No puede ser científica una mujer que traicione la educación; en vez de apoyar a los niños con recursos para que tengan mejores oportunidades educativas, sólo está preocupada por darle nuestros impuestos a los maestros de la CNTE», afirmó.

Por su parte, la diputada federal Paulina Rubio sostuvo que uno de los principales obstáculos para mejorar las políticas públicas educativas es la falta de indicadores que permitan conocer con precisión los resultados obtenidos.

«El problema de este Gobierno es que cualquier clase de política pública en materia educativa quieren que sea opaca y no permiten que sea medible», señaló la legisladora, quien consideró que la ausencia de información dificulta corregir las estrategias implementadas por las autoridades federales.

Rubio agregó que los programas de apoyo económico dirigidos a estudiantes resultan insuficientes cuando persisten conflictos sindicales que afectan el desarrollo de las actividades escolares.

«Es evidente que no alcanza la política pública de entregar becas a los niños en escuelas primarias; mientras tengamos conflictos con los sindicatos de maestros en donde los maestros no van a trabajar, de nada sirve que los niños obtengan apoyos para ir a la escuela», expresó.

En la misma línea, la diputada local del PAN, Laura Álvarez Soto, afirmó que la falta de evaluación constituye uno de los principales problemas del sistema educativo nacional y acusó al Gobierno Federal de evitar la medición de sus resultados.

«El verdadero problema es y seguirá siendo que el Gobierno de Morena se niega a ser evaluado y se niega a ser medido; mientras no sepamos en dónde estamos parados, no sabemos a dónde vamos», manifestó.

La legisladora también cuestionó las prioridades políticas del oficialismo respecto de las demandas del sector educativo y criticó las negociaciones con liderazgos sindicales magisteriales.

«Es increíble que el gobierno se preocupe más por cumplir caprichos de liderazgos sindicales que sólo buscan heredarse plazas que por el bien y el futuro de los niños», declaró.

Álvarez Soto sostuvo además que el Gobierno Federal privilegia la atención de determinados sectores del magisterio sobre las necesidades educativas de millones de estudiantes que enfrentan rezagos en su aprendizaje.

Las declaraciones de los legisladores panistas se producen en el contexto del debate nacional sobre la calidad educativa, la evaluación del aprendizaje y las políticas implementadas para combatir el rezago escolar en México. El señalamiento de que uno de cada dos niños de entre seis y ocho años presenta dificultades para desarrollar habilidades básicas de lectura y escritura reabre la discusión sobre la necesidad de contar con mecanismos públicos, verificables y periódicos que permitan medir el desempeño del Sistema Educativo Nacional y orientar las decisiones de política pública en favor de los estudiantes.

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