En una conferencia de prensa en la Cámara de Diputados, la dirigencia y bancada del Partido Acción Nacional fijaron una postura firme contra la reforma electoral impulsada por el oficialismo, al advertir que se trata de un proyecto que, a su juicio, concentra poder y no atiende los desafíos reales que enfrenta la democracia mexicana.
El presidente nacional del PAN, Jorge Romero, acompañado por el coordinador parlamentario Elías Lixa y las y los 70 integrantes del grupo legislativo, destacó la unidad interna y aseguró que Acción Nacional ha votado de manera consistente en defensa de las instituciones. “Acción Nacional siempre se va a poner enfrente de cualquier proyecto autoritario. Siempre”, afirmó al señalar que el oficialismo se negó a abrir un diálogo real con otras fuerzas políticas.
Romero sostuvo que la iniciativa contiene elementos que podrían derivar en censura, particularmente en la intención de regular desde la Constitución el uso de redes sociales y de la inteligencia artificial en el debate público. Aseguró que cualquier intento de controlar estos espacios afecta la libertad de expresión de miles de ciudadanos que participan en la conversación política. “Pretender regular redes sociales o inteligencia artificial abre la puerta a limitar la libertad de expresión y a controlar el debate público”, advirtió.
El dirigente panista también criticó que la propuesta evitara abordar temas que, dijo, son esenciales para garantizar elecciones libres, como la intervención del crimen organizado. Recordó que Acción Nacional planteó sanciones claras, incluida la anulación de elecciones o la cancelación del registro de partidos involucrados, pero afirmó que Morena nunca respondió a esa propuesta.
Otro punto señalado fue la sobrerrepresentación legislativa, que según Romero permitió al oficialismo obtener una mayoría que no corresponde al número de votos obtenidos en las urnas. A su juicio, la reforma omitió deliberadamente corregir este desequilibrio.
Por su parte, Elías Lixa declaró que la votación en el Pleno marcó el fin de una “simulación legislativa” y acusó al oficialismo de intentar consolidar el control del Gobierno sobre el árbitro electoral. Ante la posibilidad de un “Plan B” mediante reformas a leyes secundarias, aseguró que la bancada panista actuará como un “cuerpo compacto” para impedir que se imponga por esa vía lo que no logró aprobarse en la Constitución. Advirtió que cualquier intento de vulnerar el marco constitucional terminará en la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Lixa insistió en que uno de los temas más graves que el oficialismo se negó a discutir es la intromisión del crimen organizado en los procesos electorales. “México no puede resignarse a una democracia condicionada por el crimen organizado”, afirmó, y llamó a tomar decisiones firmes para frenar su influencia. En un mensaje directo, expresó: “Presidenta, rompa el pacto de la narcopolítica, rompa el pacto del dinero ilegal en las campañas”.
Romero concluyó que el debate trasciende la reforma electoral y marca el inicio de una nueva etapa política. Aseguró que Acción Nacional seguirá siendo un contrapeso frente a cualquier intento de debilitar la democracia y reiteró que su bancada continuará defendiendo la pluralidad y las instituciones del país.

