La incertidumbre que rodea el futuro de Brandon Aiyuk sumó un nuevo episodio fuera de los emparrillados. Mientras los San Francisco 49ers avanzan en los trabajos previos a la temporada 2026 y buscan cerrar una etapa marcada por lesiones, disputas contractuales y rumores de intercambio, el receptor enfrenta ahora una orden de arresto derivada de una presunta infracción de tránsito ocurrida a finales del año pasado.
La Fiscalía del Condado de Santa Clara confirmó que existe una orden judicial en contra del jugador, relacionada con un supuesto caso de exceso de velocidad registrado alrededor del 20 de diciembre de 2025. La denuncia formal fue presentada el 11 de febrero y quedó registrada el 24 del mismo mes, según documentos judiciales citados por NFL.com.
El caso se originó a partir de un video publicado por el propio receptor en su canal de YouTube. En las imágenes, Aiyuk aparece conduciendo un vehículo a velocidades superiores a los 160 kilómetros por hora en carreteras del condado de Santa Clara, incluso en zonas cercanas al Levi’s Stadium, sede de los 49ers.
Las imágenes comenzaron a circular rápidamente en redes sociales y plataformas digitales. La exposición pública del contenido provocó que las autoridades iniciaran una revisión del material para determinar si existían elementos suficientes para abrir una investigación.
De acuerdo con el teniente Eric Lagergren, portavoz del Departamento de Policía de Santa Clara, el expediente fue remitido a la fiscalía el 15 de enero. Tras analizar las evidencias, los fiscales decidieron proceder y posteriormente solicitaron la orden de arresto.
El propio Aiyuk reaccionó semanas después de la publicación del video. A través de sus redes sociales reconoció el impacto generado por el contenido y emitió un mensaje en el que señaló:
«¡Mi contenido sobre autos ya no incluirá exceso de velocidad!».
La situación legal aparece en un momento particularmente complejo para el receptor, cuyo vínculo con la organización de San Francisco parece haber llegado a un punto de ruptura.
Hace apenas dos años, Aiyuk era considerado una de las piezas centrales del proyecto ofensivo encabezado por el mariscal de campo Brock Purdy. Desde su llegada a la NFL como selección de primera ronda en el Draft de 2020, el receptor construyó números que lo colocaron entre los objetivos más productivos del equipo.
Durante sus primeras cinco temporadas disputó 69 encuentros, acumuló 294 recepciones, 4 mil 305 yardas y 25 anotaciones. Su rendimiento lo llevó a obtener una extensión contractual de cuatro años y 120 millones de dólares en el verano de 2024, luego de un prolongado conflicto contractual que incluso incluyó la posibilidad de un traspaso.
Sin embargo, la relación comenzó a deteriorarse poco después.
La grave lesión de rodilla sufrida durante la temporada 2024 modificó el escenario. La recuperación de una rotura del ligamento cruzado anterior lo mantuvo fuera de actividad durante toda la campaña 2025, mientras aumentaban las diferencias entre el jugador y la organización.
Los 49ers tomaron decisiones contractuales que reflejaron ese distanciamiento. Durante la temporada eliminaron el dinero garantizado correspondiente a 2026 y posteriormente, el 13 de diciembre, colocaron oficialmente al receptor en la lista de reserva, cerrando cualquier posibilidad de regreso durante la campaña.
Apenas una semana después de esa decisión administrativa ocurrió la presunta infracción de tránsito que hoy lo mantiene bajo investigación.
Mientras tanto, la franquicia parece haber tomado una determinación definitiva respecto al futuro del jugador.
Durante toda la primavera, el gerente general John Lynch exploró alternativas para concretar un intercambio. Las señales enviadas desde la directiva han sido consistentes y apuntan a que Aiyuk no forma parte de los planes deportivos para la próxima temporada.
Entre los equipos mencionados como posibles destinos aparecen los Washington Commanders. La posibilidad ha cobrado fuerza debido a la relación de amistad que mantiene Aiyuk con Jayden Daniels, actual mariscal de campo de Washington y excompañero suyo en la Universidad Estatal de Arizona. Además, el receptor conoce a Adam Peters, actual gerente general de la franquicia capitalina y antiguo ejecutivo de los 49ers.
La situación coloca al jugador en una posición compleja. Mientras San Francisco continúa con las actividades organizadas de pretemporada y se prepara para iniciar su minicampamento obligatorio el próximo 9 de junio, uno de los receptores que estaba llamado a liderar el proyecto ofensivo del equipo enfrenta un proceso judicial y un futuro deportivo que parece alejarse cada vez más de la Bahía.
Lo que comenzó como la publicación de un video en redes sociales terminó convirtiéndose en un asunto legal que se suma a una cadena de acontecimientos que han marcado los últimos dos años de la carrera de Brandon Aiyuk. Ahora, el desenlace ya no dependerá únicamente de una negociación entre franquicias, sino también de la resolución de un expediente que mantiene su nombre lejos de los titulares deportivos y más cerca de los tribunales.

