ONU aprueba primer reglamento mundial para vehículos sin conductor; fabricantes deberán demostrar que son seguros

by Enlace Noticias

Los vehículos capaces de desplazarse sin intervención humana contarán por primera vez con un marco técnico internacional que establece los criterios de seguridad para su desarrollo, evaluación y operación. El nuevo reglamento, aprobado por el Foro Mundial para la Armonización de Reglamentaciones sobre Vehículos de la Comisión Económica para Europa de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), obliga a los fabricantes a demostrar que sus sistemas no representan riesgos irrazonables antes de su comercialización y durante toda su vida útil.

La regulación fue respaldada por algunos de los principales mercados automotrices del mundo, entre ellos China, la Unión Europea, Estados Unidos, Japón, Canadá y el Reino Unido, con el objetivo de establecer criterios compatibles que permitan a los países regular esta tecnología bajo una base técnica común.

El reglamento está dirigido a los Sistemas de Conducción Automatizada (ADS, por sus siglas en inglés), tecnologías capaces de asumir de manera continua todas las funciones de manejo sin intervención del conductor. A diferencia de los sistemas de asistencia ya presentes en algunos vehículos, como el mantenimiento de carril o el frenado automático, esta normativa se aplica a plataformas que detectan el entorno, toman decisiones y ejecutan maniobras como acelerar, frenar, girar y señalizar.

Entre los requisitos centrales destaca que estos sistemas deberán alcanzar, como mínimo, un nivel de seguridad equivalente al de un conductor humano competente y prudente. Además, los fabricantes estarán obligados a definir con precisión las condiciones en las que cada sistema puede operar, incluyendo tipo de carretera, condiciones meteorológicas, velocidad, horarios y zonas geográficas, evitando que se active fuera de esos límites.

La normativa establece que los vehículos deberán respetar las reglas de tránsito, mantener distancias de seguridad, adaptarse a los riesgos del entorno y, en caso de una falla o situación crítica, llevar la unidad a una condición de riesgo reducido, incluso mediante una detención segura cuando sea necesario.

Antes de que un vehículo equipado con esta tecnología pueda ser autorizado para circular, las empresas deberán presentar un «caso de seguridad», un expediente técnico con pruebas y argumentos que acrediten que el sistema fue diseñado, validado y evaluado para reducir riesgos.

El proceso de certificación combinará simulaciones virtuales, pruebas en circuitos cerrados y ensayos en condiciones reales de circulación. La ONU señaló que ninguna de estas herramientas resulta suficiente por sí sola para evaluar todos los escenarios posibles, por lo que deberán utilizarse de forma complementaria. Las empresas también tendrán que demostrar que las simulaciones reproducen de manera confiable las condiciones del mundo real.

La supervisión no concluirá con la autorización para comercializar los vehículos. Los fabricantes deberán implementar sistemas permanentes de gestión de la seguridad, monitorear el desempeño de los vehículos en circulación e informar a las autoridades sobre incidentes relevantes.

Asimismo, los automóviles deberán incorporar sistemas de almacenamiento de datos relacionados con la conducción automatizada para facilitar la reconstrucción de los hechos en caso de accidentes o maniobras de emergencia. Será obligatorio reportar eventos que ocasionen muertes, lesiones que requieran atención médica, daños graves o la activación de dispositivos de seguridad, como los airbags.

El reglamento también incorpora medidas para reforzar la protección frente a ciberataques, controlar y validar cada actualización de software, permitir el mantenimiento por personal autorizado, facilitar las inspecciones técnicas en vehículos que carezcan de volante o pedales y proporcionar información clara a los usuarios sobre las capacidades, limitaciones y procedimientos de funcionamiento de los sistemas automatizados.

La ONU precisó que la nueva regulación no autoriza de forma automática la circulación de vehículos sin conductor en todos los países. Su propósito es establecer un estándar técnico común que sirva de referencia para que cada autoridad nacional evalúe, apruebe y supervise estos sistemas conforme a su propia legislación.

De manera paralela, el foro aprobó modificaciones a cerca de 90 reglamentaciones internacionales relacionadas con vehículos, con el fin de adaptarlas a modelos que podrían prescindir de controles tradicionales como volante, pedales y otros mecanismos de conducción. La nueva normativa entrará en vigor en aproximadamente un mes y marcará el inicio de un esquema internacional para regular la incorporación de vehículos completamente automatizados a las carreteras.

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