ONU alerta que la inteligencia artificial avanza más rápido que la regulación mundial

by Enlace Noticias

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtió que el desarrollo de la inteligencia artificial avanza a un ritmo superior a la capacidad de los gobiernos para regularla, por lo que llamó a construir un esquema de gobernanza internacional que permita aprovechar sus beneficios sin comprometer los derechos humanos, la democracia, el empleo y la seguridad.

El señalamiento forma parte del informe preliminar presentado por el Panel Científico Internacional Independiente sobre Inteligencia Artificial de la ONU, integrado por especialistas de distintas regiones del mundo, quienes sostienen que aún existe una oportunidad para establecer reglas globales, aunque advierten que esa ventana podría cerrarse en poco tiempo.

El documento expone que la inteligencia artificial dejó de limitarse a responder preguntas o generar texto y ahora puede desarrollar programas informáticos, analizar grandes volúmenes de información, producir imágenes y videos, apoyar el descubrimiento de medicamentos y ejecutar tareas complejas con poca supervisión humana.

Los expertos sostienen que la velocidad con la que evolucionan estos sistemas ha superado la capacidad de los marcos regulatorios existentes. Incluso, indican que la complejidad de las tareas que la inteligencia artificial puede realizar se duplica en periodos cada vez más cortos, mientras las normas para supervisarla permanecen rezagadas.

El informe plantea que, utilizada de manera responsable, esta tecnología puede contribuir al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible mediante avances en salud, educación, investigación científica, agricultura y accesibilidad para personas con discapacidad.

Entre los resultados ya documentados destaca la predicción de más de 200 millones de estructuras de proteínas, el impulso al desarrollo de medicamentos y vacunas, la detección temprana de enfermedades como el cáncer de mama, así como sistemas de alerta para anticipar crisis alimentarias y herramientas de apoyo para comunidades con menor acceso a servicios especializados.

Sin embargo, el panel advierte que los mismos avances representan riesgos crecientes. El documento señala que la inteligencia artificial está facilitando la generación de desinformación difícil de distinguir de contenidos reales, el uso de material de abuso sexual generado digitalmente, la realización de fraudes y ciberataques, además de posibles afectaciones a la salud mental y la pérdida de control sobre sistemas cada vez más autónomos.

Los especialistas también alertan sobre el impacto ambiental derivado del crecimiento de los centros de datos necesarios para operar estas tecnologías, debido a su elevado consumo de energía y su contribución a las emisiones de gases de efecto invernadero.

Otro de los puntos centrales del informe es la concentración del desarrollo tecnológico. La ONU señala que alrededor de tres cuartas partes de la capacidad informática utilizada por las principales supercomputadoras de inteligencia artificial se encuentra en Estados Unidos, mientras que China concentra cerca del 15 por ciento. En conjunto, ambos países reúnen aproximadamente el 90 por ciento de esa infraestructura, situación que limita las posibilidades de los países en desarrollo para crear, auditar o adaptar estas tecnologías a sus propias necesidades.

El panel advierte que, de mantenerse estas condiciones, la inteligencia artificial podría ampliar las desigualdades existentes en lugar de reducirlas, debido a la falta de infraestructura, inversión, capacidades técnicas y recursos disponibles en numerosas regiones del mundo.

Frente a este escenario, la ONU sostiene que los actuales sistemas de gobernanza resultan insuficientes para responder a una tecnología que evoluciona con esta velocidad. Aunque existen más de 40 marcos regulatorios y principios éticos relacionados con la inteligencia artificial, el informe concluye que permanecen fragmentados, carecen de mecanismos comunes y, en muchos casos, las evaluaciones de seguridad son realizadas por las propias empresas desarrolladoras.

Por ello, el organismo plantea fortalecer las evaluaciones independientes, impulsar la cooperación internacional, establecer normas compartidas y promover inversiones en infraestructura digital, educación y capacidades técnicas que permitan a los países regular y utilizar la inteligencia artificial bajo sus propios criterios.

El informe servirá como base para el Diálogo Mundial de la ONU sobre la Gobernanza de la Inteligencia Artificial, programado para iniciar el 6 de julio de 2026 en Ginebra, donde los Estados miembros discutirán mecanismos internacionales para responder a los desafíos que plantea esta tecnología.

Ver también