A unos días del inicio de los campos de entrenamiento de la NFL, el exjugador y analista Bucky Brooks identificó a once jugadores ofensivos de segundo y tercer año que, por su evolución reciente y el contexto que rodea a sus equipos, cuentan con condiciones para dar un salto en su rendimiento durante la temporada 2026.
El análisis parte de un criterio habitual entre los departamentos de visoreo de la liga: los jugadores que cerraron la campaña anterior con una tendencia ascendente suelen convertirse en piezas determinantes si logran mantener su desarrollo técnico y encuentran un sistema ofensivo que potencie sus fortalezas.
En la posición de mariscal de campo, Brooks coloca a Cam Ward, de los Tennessee Titans, como uno de los nombres a seguir. Considera que la llegada del coordinador ofensivo Brian Daboll, reconocido por desarrollar quarterbacks como Josh Allen y Daniel Jones, representa un factor que puede acelerar el crecimiento del joven pasador. La incorporación de nuevos objetivos ofensivos también fortalecería el ataque aéreo de Tennessee, al grado de proyectar una temporada con nivel de Pro Bowl.
Entre los corredores destaca Ashton Jeanty, de Las Vegas Raiders. Después de una campaña de novato por debajo de las expectativas, Brooks considera que el esquema terrestre implementado por el entrenador Klint Kubiak permitirá aprovechar mejor su equilibrio, explosividad y capacidad para participar tanto por tierra como por aire, condiciones que podrían colocarlo entre los corredores más productivos de la liga.
En la posición de receptor abierto, Emeka Egbuka, de Tampa Bay Buccaneers, aparece como uno de los principales candidatos a asumir un rol estelar tras la salida de Mike Evans. Luego de registrar 938 yardas y seis anotaciones en su temporada de debut, el análisis anticipa que tendrá mayores responsabilidades dentro del esquema ofensivo y podría consolidarse entre los receptores con mejores números de la campaña.
Otro de los nombres señalados es Luther Burden III, de Chicago Bears, quien recibirá una mayor carga ofensiva tras la salida de DJ Moore. El cuerpo técnico buscará explotar su capacidad para desempeñarse en distintas posiciones y convertirlo en una de las principales opciones para el quarterback Caleb Williams.
En Detroit Lions, Isaac TeSlaa se perfila para asumir el puesto de tercer receptor. Su desempeño en la zona de anotación durante su campaña de novato y la confianza que ha ganado del quarterback Jared Goff lo colocan como un elemento que podría incrementar de forma importante su producción ofensiva.
La lista también incluye al ala cerrada Gunnar Helm, de Tennessee Titans, quien podría convertirse en una pieza recurrente dentro del nuevo sistema ofensivo gracias a su tamaño y capacidad para generar recepciones en el centro del campo, facilitando el desarrollo del joven mariscal de campo del equipo.
En la línea ofensiva, Brooks destaca a Patrick Paul, de Miami Dolphins; Amarius Mims, de Cincinnati Bengals; Dominick Puni, de San Francisco 49ers; Anthony Belton, de Green Bay Packers, y Jared Wilson, de New England Patriots. El analista sostiene que los cinco cuentan con las condiciones para consolidarse como titulares y convertirse en referentes de sus respectivas líneas ofensivas gracias a su progreso técnico y continuidad en el terreno de juego.
Brooks concluye que el desarrollo de estos once jugadores podría influir directamente en las aspiraciones de sus franquicias durante la temporada 2026, al considerar que varios de ellos se encuentran en condiciones de pasar de ser promesas a convertirse en figuras ofensivas de la NFL. El analista adelantó que en su próxima entrega presentará a los jugadores defensivos con mayor potencial de crecimiento para la campaña que está por comenzar.

