OMS reporta recuperación de pacientes con ébola mientras persisten desafíos para contener el brote en África central

by Enlace Noticias

La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que ocho personas diagnosticadas con ébola lograron recuperarse recientemente, seis de ellas en la República Democrática del Congo (RDC) y dos en Uganda, en medio de un brote que suma 344 casos confirmados y 60 fallecimientos en territorio congoleño.

Durante una conferencia de prensa realizada en Ginebra, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, sostuvo que estos casos representan una evidencia de que la enfermedad puede ser superada cuando los pacientes reciben atención médica desde la aparición de los primeros síntomas.

“Todavía vamos a remolque, pero bajo la dirección del gobierno, estamos recuperando terreno. Se puede sobrevivir al ébola si se tiene acceso a la atención sanitaria y se acude a un centro de salud desde la aparición de los primeros síntomas”, afirmó.

La declaración ocurre mientras las autoridades sanitarias y organismos internacionales mantienen una estrategia enfocada en ampliar la capacidad de atención, fortalecer la vigilancia epidemiológica y contener la propagación del virus en zonas de riesgo.

De acuerdo con la OMS, en Bunia, capital de la provincia de Ituri, operan ya tres centros de tratamiento con capacidad para 80 pacientes. A estos se suman unidades instaladas en Mungbwalo, Rwampara, Beni, Goma y Bukavu, además de otras que continúan en proceso de habilitación.

Las cifras actualizadas muestran una reducción significativa en el número de casos sospechosos. Mientras la semana anterior se reportaban más de mil posibles contagios bajo investigación, actualmente la cifra se redujo a 116 tras la realización de pruebas de laboratorio y verificaciones de campo que permitieron confirmar o descartar numerosos reportes.

La OMS indicó que los 344 casos confirmados en la República Democrática del Congo se encuentran distribuidos en 24 zonas sanitarias ubicadas en tres provincias. En Uganda se ha registrado una muerte confirmada y 15 casos positivos, entre ellos el de un ciudadano congoleño que viajó previamente a los Emiratos Árabes Unidos antes de ingresar a territorio ugandés.

Pese a los avances en el control del brote, la agencia sanitaria de Naciones Unidas mantuvo sin cambios su evaluación del riesgo, calificándolo como “muy alto a nivel nacional, alto a nivel regional y bajo a nivel mundial”.

Las autoridades sanitarias continúan desarrollando acciones de rastreo, vigilancia y seguimiento de personas que tuvieron contacto con pacientes confirmados. La estrategia contempla además el aislamiento inmediato de casos positivos, el fortalecimiento de las medidas preventivas en hospitales y centros de salud, así como campañas de información dirigidas a las comunidades ubicadas en zonas afectadas.

Sin embargo, la respuesta enfrenta obstáculos que van más allá del ámbito médico. Durante una visita al este de la República Democrática del Congo, Tedros Adhanom Ghebreyesus reveló que la desconfianza hacia las instituciones de salud continúa dificultando las labores de contención.

“Algunos líderes comunitarios me confesaron que pensaban que el virus del Ébola no era real. Por lo tanto, es esencial establecer un clima de confianza con las comunidades para controlar la epidemia”, señaló.

La falta de cooperación comunitaria impacta directamente en una de las herramientas consideradas fundamentales para detener la propagación del virus: la identificación y seguimiento de contactos. Según datos de la OMS, actualmente sólo se monitorea alrededor del 45 por ciento de las personas que tuvieron contacto con casos confirmados, una cifra que se encuentra lejos del objetivo planteado por los especialistas.

“La inseguridad, los desplazamientos de población y la movilidad de las gentes hacen que la búsqueda de contactos sea especialmente difícil”, advirtió el director general de la OMS.

A estos factores se suman las restricciones de viaje impuestas por algunos países, situación que, según el organismo internacional, afecta las cadenas de suministro y complica el despliegue de recursos para atender la emergencia sanitaria.

Otro de los desafíos señalados por la OMS es la ausencia de vacunas y tratamientos disponibles para responder al brote actual. Ante este escenario, la organización convocó por segunda ocasión a los integrantes de la Red Provisional de Contramedidas Médicas con el objetivo de acelerar los ensayos clínicos y definir acciones prioritarias.

Entre las medidas acordadas destacan el fortalecimiento de las capacidades de diagnóstico, el respaldo inmediato a investigaciones clínicas en los países afectados y el incremento de inversiones destinadas a sostener la respuesta sanitaria.

Más allá de la emergencia provocada por el ébola, Tedros Adhanom Ghebreyesus advirtió sobre el riesgo de que la atención concentrada en el brote termine desplazando recursos destinados a otros problemas de salud pública que afectan a las mismas comunidades.

El funcionario mencionó que enfermedades como el paludismo, el VIH, los padecimientos diarreicos y la desnutrición continúan representando amenazas para millones de personas y subrayó la necesidad de mantener una atención integral.

Aunque expresó confianza en la capacidad de la República Democrática del Congo para enfrentar el brote actual debido a la experiencia acumulada tras 16 epidemias previas, sostuvo que el desafío de fondo será fortalecer los mecanismos de prevención para evitar futuras emergencias sanitarias en la región.

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