El secretario general de la Organización Marítima Internacional (OMI), Arsenio Domínguez, abrió una sesión extraordinaria del Consejo con un llamado urgente a detener las hostilidades entre Estados Unidos, Israel y países del Golfo Pérsico, por un lado, e Irán por el otro. En su mensaje, advirtió que alrededor de 20,000 marinos permanecen atrapados en la zona de conflicto y pidió a las navieras evitar el tránsito por el Estrecho de Ormuz.
Domínguez confirmó que al menos siete marinos han muerto y varios más resultaron heridos en los ataques recientes contra buques mercantes. Expresó solidaridad con las familias de las víctimas y reiteró que “cualquier ataque contra marinos inocentes o buques civiles es totalmente inaceptable”. Subrayó que los tripulantes “no deben convertirse en víctimas de tensiones geopolíticas más amplias”.
La escalada comenzó el 28 de febrero, cuando Israel y Estados Unidos bombardearon territorio iraní. Teherán respondió atacando objetivos israelíes y bases estadounidenses en la región, además de bloquear el paso por el Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo.
El titular de la OMI pidió a las compañías navieras extremar precauciones y evitar la zona en la medida de lo posible. También alertó sobre la circulación de información falsa y exhortó a basar decisiones operativas únicamente en fuentes verificadas. La organización habilitó una página con actualizaciones sobre la situación para orientar a la industria.
La sesión extraordinaria del Consejo, programada del 18 al 19 de marzo, busca acordar medidas que protejan a los marinos y garanticen la seguridad de la navegación. Domínguez advirtió que la situación “es inaceptable e insostenible” y que la geopolítica está llevando al sector marítimo “al límite”. Señaló que cada vez que el transporte marítimo se convierte en daño colateral, se afecta la economía global y la seguridad alimentaria.
Durante la reunión, la delegación china pidió respetar el sistema internacional basado en normas y advirtió que, sin restablecer el “orden normal del transporte marítimo”, habrá repercusiones económicas globales. Por su parte, Estados Unidos afirmó que respalda las iniciativas para crear un corredor seguro que permita la evacuación de buques mercantes de las zonas afectadas.
La OMI insistió en que la prioridad inmediata es garantizar la salida segura de los tripulantes atrapados y evitar que el conflicto siga escalando en una región clave para el comercio mundial.

