La Secretaría General de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y la Cámara de Comercio Latinoamericana (CAMACOL), con sede en Miami, firmaron un acuerdo de cooperación para promover el desarrollo económico, fortalecer el comercio y ampliar la participación del sector privado en las iniciativas impulsadas por el organismo hemisférico.
El convenio establece un marco de colaboración para desarrollar acciones conjuntas orientadas al intercambio de información, la asistencia técnica y la organización de proyectos relacionados con el desarrollo económico, el comercio, la investigación de mercados, el respaldo a las pequeñas y medianas empresas, así como la promoción de actividades culturales, artísticas y de comunicación en los países del continente.
Además, CAMACOL contribuirá a difundir entre su red empresarial los programas y proyectos promovidos por la OEA, con el propósito de ampliar el vínculo entre el organismo internacional y el sector productivo de la región.
Durante la firma del acuerdo, realizada en la sede de la OEA, el secretario general del organismo, Albert R. Ramdin, señaló que fortalecer la relación con el sector privado constituye uno de los objetivos estratégicos de su administración, al considerar que las empresas participan de manera directa en el desarrollo económico de los países y mantienen una responsabilidad en el entorno social donde operan.
Por su parte, el presidente de CAMACOL, José Chi, destacó la trayectoria de seis décadas de la organización y recordó que fue integrante fundadora de la Cámara de Comercio Hispana de Estados Unidos en 1979, institución que actualmente agrupa a 300 cámaras de comercio en ese país.
Asimismo, indicó que CAMACOL forma parte del Congreso Hemisférico de Cámaras de Comercio de las Américas, organismo que reúne a la mayoría de las cámaras nacionales de comercio de América Latina y representa de manera conjunta a cerca de 900 cámaras empresariales en la región.
El dirigente empresarial sostuvo que la capacidad de esa red permitirá ampliar la participación del sector privado en las iniciativas impulsadas por la OEA y generar espacios de cooperación con los sectores público y empresarial.
El acuerdo contempla la promoción de alianzas público-privadas, el impulso al emprendimiento, el fortalecimiento de la inversión y el desarrollo de mecanismos de integración económica, acciones alineadas con las prioridades institucionales de la OEA y los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030.
No obstante, el anuncio representa el inicio de un esquema de colaboración cuyos resultados dependerán de la ejecución de proyectos, la asignación de recursos y la capacidad de ambas instituciones para convertir los compromisos establecidos en acciones con impacto en las economías de la región.
La firma del convenio ocurre en un contexto en el que América enfrenta desafíos relacionados con el crecimiento económico, la competitividad, la atracción de inversiones y el fortalecimiento de las pequeñas y medianas empresas, factores que mantienen vigente el debate sobre la eficacia de los acuerdos multilaterales para generar beneficios concretos para los sectores productivos y la población.

