La cuenta regresiva rumbo a la Copa Mundial de la FIFA 2026 no solo alimenta las expectativas por el torneo que se disputará en México, Estados Unidos y Canadá. También abre la puerta para que varias figuras del futbol internacional escriban un capítulo inédito en la historia de las Copas del Mundo. Basta con que salten al terreno de juego durante un minuto para romper una barrera que parecía reservada para unos cuantos elegidos.
El mexicano Guillermo Ochoa, el portugués Cristiano Ronaldo y el argentino Lionel Messi tienen en sus manos la posibilidad de disputar su sexta Copa del Mundo, una marca que los colocaría en un grupo sin precedentes. A ellos podría sumarse el croata Luka Modric, otro de los referentes de una generación que se niega a abandonar la élite del futbol internacional.
El desafío no termina ahí. Además de acumular una sexta participación mundialista, estos futbolistas se perfilan para ingresar a la lista de los jugadores más veteranos en disputar un partido de Copa del Mundo, un registro dominado históricamente por guardametas y figuras de larga trayectoria.
El récord absoluto pertenece al egipcio Essam El Hadary, quien en Rusia 2018 defendió la portería de su selección con 45 años y 161 días, convirtiéndose en el jugador de mayor edad en participar en un Mundial. Detrás aparecen el colombiano Faryd Mondragón, que jugó en Brasil 2014 con 43 años y tres días, y el camerunés Roger Milla, quien a los 42 años y 39 días no solo disputó el Mundial de Estados Unidos 1994, sino que también se convirtió en el futbolista de mayor edad en anotar un gol en la historia del torneo.
En ese selecto grupo también figuran nombres que marcaron distintas épocas del futbol, como Dino Zoff, campeón del mundo con Italia en 1982 a los 40 años; Peter Shilton, histórico guardameta inglés; el portugués Pepe, quien alcanzó los 39 años durante Catar 2022; y el mexicano Rafa Márquez, que se despidió de las Copas del Mundo en Rusia 2018 con 39 años y 139 días, después de participar en cinco ediciones consecutivas.
Precisamente, Ochoa tiene la posibilidad de ampliar el legado del futbol mexicano. El guardameta, protagonista de actuaciones memorables en Brasil 2014 y Rusia 2018, podría superar la marca de Rafa Márquez y convertirse en el futbolista mexicano con más participaciones en la máxima justa internacional. Del otro lado, Messi y Cristiano Ronaldo buscarán extender una rivalidad que ha definido más de una década del futbol mundial y que podría tener en Norteamérica su último gran escenario.
La presencia de Luka Modric añade otro elemento a la narrativa del torneo. El capitán de Croacia, pieza clave en la histórica final alcanzada por su selección en Rusia 2018, también tendría la oportunidad de seguir ampliando una carrera que lo ha mantenido entre los protagonistas del futbol europeo e internacional.
El Mundial 2026 se perfila así como un torneo de transición entre generaciones. Mientras nuevas figuras intentarán abrirse paso, varios de los jugadores que dominaron la escena internacional durante los últimos 15 años buscarán despedirse dejando una marca difícil de igualar. En algunos casos, el simple hecho de aparecer en el once inicial será suficiente para romper récords; en otros, como los de Messi, Cristiano u Ochoa, el objetivo será convertir esa participación en una página más de una trayectoria que ya forma parte de la historia del futbol.
A menos de un año del silbatazo inicial, la expectativa no solo gira en torno a quién levantará el trofeo. También está puesta en aquellos futbolistas que, desafiando el paso del tiempo, están a punto de convertir el Mundial de 2026 en el escenario de una nueva hazaña estadística.

