La Conferencia del Episcopado Mexicano difundió un comunicado dirigido al pueblo de Dios que peregrina en Michoacán, en el que expresa preocupación por los episodios de violencia registrados en distintas regiones del país como reacción al operativo contra el líder de un grupo criminal. El mensaje busca acompañar a las comunidades, reconocer el clima de incertidumbre y convocar a medidas de resguardo y reflexión colectiva.
El documento exhorta a la población a reforzar la seguridad personal y comunitaria, permanecer en sus hogares cuando sea necesario y evitar desplazamientos que no sean indispensables, atendiendo las indicaciones de las autoridades civiles. La comunicación subraya la importancia de actuar con prudencia ante el contexto que se vive en diversas zonas del territorio nacional.
Los obispos llaman a intensificar la oración por la paz en las familias, en las comunidades y en la celebración dominical, planteándola como una súplica confiada a Jesucristo y como un compromiso para construir reconciliación y fraternidad. El mensaje insiste en que la Iglesia comparte el sufrimiento de las comunidades afectadas y mantiene su acompañamiento pastoral.
El comunicado encomienda al país a la intercesión de la Virgen de Guadalupe, a quien se reconoce como símbolo de unidad y esperanza, y pide su protección para las familias y para la construcción de caminos de justicia y paz. La firma del documento corresponde a monseñor Ramón Castro y a monseñor Héctor M. Pérez Villarreal, quienes reiteran el llamado a mantener la serenidad y a enfrentar estos momentos con responsabilidad comunitaria.

